martes 8 de septiembre de 2026

Monarquía europea

Murió Harald V, el rey de Noruega que estuvo más de tres décadas en el trono

El monarca noruego falleció este viernes a los 89 años en un hospital de Oslo, donde permanecía internado por una infección bacteriana. Había asumido el trono en 1991 y será sucedido por su hijo, el príncipe heredero Haakon.

El rey Harald V de Noruega murió este viernes a los 89 años en el Hospital Nacional de Oslo, según confirmó el Palacio Real. El monarca permanecía internado desde el 17 de agosto y su estado de salud se había deteriorado durante los últimos días.

Harald había sido hospitalizado inicialmente para recibir tratamiento por anemia y posteriormente desarrolló una infección bacteriana en la sangre, por la que recibía antibióticos. Finalmente, falleció en la capital noruega después de más de tres décadas como jefe de Estado.

Nacido el 21 de febrero de 1937, Harald V llegó al trono en enero de 1991, tras la muerte de su padre, el rey Olaf V. Desde entonces encabezó una monarquía de carácter principalmente ceremonial y se convirtió en una figura de referencia y cohesión para la sociedad noruega.

Durante su reinado atravesó distintos momentos de crisis para el país y fue reconocido por sus mensajes públicos vinculados con la tolerancia, la inclusión y la unidad nacional. También tuvo una fuerte relación con el deporte y representó a Noruega en competencias internacionales de vela durante su juventud.

Su vida personal también marcó una transformación dentro de la familia real. En 1968 se casó con Sonja Haraldsen, una mujer sin ascendencia aristocrática, luego de un prolongado noviazgo. La relación rompió con una tradición de la monarquía y posteriormente Sonja se convirtió en reina consorte.

Harald enfrentó además diversos problemas de salud durante sus últimos años. En 2020 fue sometido a una intervención cardíaca y en marzo de 2024 recibió un marcapasos. En varias oportunidades, sus problemas médicos obligaron a su hijo a asumir temporalmente algunas de sus funciones.

Con su muerte, el trono pasa a su hijo, el príncipe heredero Haakon, de 53 años, quien asumirá como Haakon VIII. La sucesión se produce de manera automática, aunque posteriormente deberá cumplir con las formalidades institucionales previstas por la monarquía noruega.

La muerte de Harald V cierra un reinado de más de 35 años y abre una nueva etapa para la monarquía noruega. Su hijo deberá ahora asumir el liderazgo de una institución que, pese a las controversias que atravesaron a la familia real en los últimos años, mantiene un papel central dentro de la vida pública del país.

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