miércoles 2 de septiembre de 2026

Día de la Industria

La UIA reclamó al Gobierno por la caída industrial y advirtió por la pérdida de 90.000 empleos

En el Día de la Industria, el presidente de la Unión Industrial Argentina, Martín Rappallini, pidió mirar la actividad además de la inflación. Reclamó crédito, menor presión fiscal, infraestructura y medidas para mejorar la competitividad.

La Unión Industrial Argentina (UIA) elevó este miércoles el tono de sus reclamos al Gobierno durante el acto por el Día de la Industria. El presidente de la entidad, Martín Rappallini, sostuvo que la economía no puede evaluarse únicamente por la evolución de la inflación y reclamó prestar especial atención al nivel de actividad, el empleo y la capacidad productiva.

“Tenemos que mirar la actividad”, planteó Rappallini durante el encuentro realizado en la planta del laboratorio Elea, en Malvinas Argentinas, ante unos 200 empresarios y representantes del sector productivo. El dirigente reconoció la importancia de la estabilización macroeconómica, pero advirtió que existen sectores fuertemente golpeados y empresas que trabajan por debajo de su capacidad.

El diagnóstico de la UIA marca una contracción de la industria durante los últimos años. Según los datos presentados por Rappallini, la producción manufacturera se encuentra alrededor de un 10% por debajo de los niveles de 2022, mientras que algunos sectores acumulan retrocesos de entre 25% y 30%.

El impacto también se refleja en el mercado laboral. El titular de la entidad afirmó que desde agosto de 2023 se perdieron unos 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados en la industria. Para la UIA, la caída de la actividad repercute además sobre el consumo, la inversión, la recaudación y la capacidad de las empresas para sostener sus operaciones.

Los siete reclamos de los industriales

Rappallini presentó lo que definió como un “puente” entre la economía que queda atrás y una estructura productiva más competitiva. La propuesta está organizada en siete ejes: actividad y crédito; competitividad y costo argentino; competencia desleal; energía; morosidad; infraestructura; y modernización laboral y litigiosidad.

Uno de los principales pedidos estuvo relacionado con la recuperación del crédito. La UIA considera necesario ampliar las herramientas de financiamiento para capital de trabajo, inversión, vivienda y consumo, de manera que la estabilidad macroeconómica pueda traducirse en mayor producción y empleo.

El segundo eje apuntó directamente al denominado “costo argentino”. Rappallini reclamó reducir impuestos, regulaciones y costos logísticos y avanzar sobre problemas de infraestructura que dificultan la competencia de las empresas locales frente a productos del exterior.

En materia tributaria, la entidad propuso un Pacto Fiscal Industrial Federal que incluya a Nación, provincias y municipios para reducir gradualmente la presión impositiva sobre la producción. Entre los tributos mencionados estuvieron Ingresos Brutos, el impuesto de sellos, las tasas municipales y los impuestos sobre créditos y débitos.

La UIA también puso el foco en la competencia desleal. El reclamo incluyó controles frente al contrabando, la subfacturación, el dumping y la informalidad. Según Rappallini, en determinados sectores los productos que ingresan mediante circuitos irregulares pueden representar entre el 30% y el 50% del mercado.

Energía, infraestructura y empleo

Otro de los puntos centrales fue el costo de la energía. La UIA planteó que los recursos de Vaca Muerta deben convertirse en una ventaja competitiva para la industria argentina, tanto mediante el abastecimiento interno como a través de precios que permitan a las empresas competir internacionalmente.

Rappallini señaló además que algunas industrias, especialmente pequeñas y medianas empresas, recibieron durante este año facturas de gas y electricidad que se multiplicaron entre tres y cinco veces. Por eso pidió mecanismos de financiamiento que permitan amortiguar el impacto sobre las compañías.

La situación financiera de las empresas fue otro de los reclamos. La UIA pidió mecanismos para reprogramar deudas bancarias y fiscales, regularizar situaciones de morosidad, suspender extraordinariamente embargos para compañías con problemas de liquidez y acelerar la devolución de saldos a favor acumulados.

En paralelo, la entidad reclamó inversiones en rutas, puertos, ferrocarriles, redes eléctricas, gasoductos, conectividad y pasos fronterizos. Según el planteo empresario, esas deficiencias terminan incorporándose al precio final de los productos y reducen la competitividad argentina.

El último capítulo estuvo relacionado con la reforma laboral. Rappallini consideró que la nueva legislación puede abrir una oportunidad para actualizar las relaciones laborales y los convenios colectivos, aunque reclamó reducir la litigiosidad y generar mayor previsibilidad para las empresas.

Un acto con presencia oficial limitada

El mensaje industrial se produjo en un contexto de distancia con la Casa Rosada. El Gobierno nacional estuvo representado por Pablo Lavigne, secretario de Coordinación de la Producción, mientras que no participaron del encuentro ni el presidente Javier Milei ni el ministro de Economía, Luis Caputo. También asistieron el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, la senadora Flavia Royón, el titular de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, y el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss.

Antes del discurso de Rappallini, el vicepresidente de la UIA, Guillermo Moretti, había formulado críticas mucho más duras contra la política económica y cuestionado particularmente a Caputo y el rumbo adoptado por el Gobierno.

Rappallini, en cambio, buscó concentrar su exposición en propuestas concretas. Su planteo fue que la estabilización debe complementarse con políticas capaces de preservar la capacidad productiva y permitir que las empresas atraviesen la transición hacia una economía más abierta.

“Lo que hoy estamos discutiendo es qué país construimos para los próximos 30 años”, sostuvo el titular de la UIA al cerrar su discurso. Para la principal entidad industrial del país, el desafío ahora es lograr que el orden macroeconómico conviva con recuperación de la actividad, inversión, empleo y competitividad.

Fuente: Infobae