Casi pierde 1.700 millones del Quini 6
Jugó la misma boleta veinte años, cambió los números y ganó más de 1.700 millones en el Quini 6
La historia podría haber terminado como uno de los mayores papelones de juego oficial en los últimos años, pero se convirtió en un caso de fortuna extrema. Un hombre que vive en las cercanías de El Bolsón estuvo a punto de perder un premio millonario del Quini 6 simplemente porque no se había enterado de que había acertado los seis números.
Según relató Cecilia, la dueña de la agencia donde se jugó la boleta ganadora, el vecino se presentó en el local cuando apenas restaban tres días para que venciera el plazo para reclamar el premio. Lo hizo después de escucharla en medios locales, cuando ella pidió al aire que los clientes revisaran sus tickets.
“Por favor que se fijen, porque perder este premio es terrible”, fue el mensaje que lanzó la agenciera, consciente de que alguien, en algún lado, caminaba sin saber que era millonario.
El ganador había jugado durante 20 años la misma boleta, con una combinación fija. Cansado de no acertar, decidió cambiar la estrategia: invirtió los números en el Loto y en el Quini. Esa jugada, casi de resignación, terminó cambiándole la vida.
Los números de la boleta afortunada fueron 43, 42, 36, 39, 11 y 29. Cecilia contó que había enviado una foto del ticket a una de sus empleadas y que en la agencia tenían registrado el día y el horario exacto de la jugada. Por eso, cuando el hombre entró al local, la trabajadora lo reconoció de inmediato.
“El hombre sacó el papelito y mi empleada le preguntó ‘señor, ¿usted sabe que tiene premio?’ ‘No’, respondió. No tenía ni idea”, relató la agenciera, todavía sorprendida por la escena.
El vecino, según contó Cecilia, venía de atravesar un momento económico complicado: había tenido problemas con su auto y su esposa lo había ayudado a pagar la tarjeta de crédito porque no llegaba a cubrir el gasto. “Le viene muy bien el premio”, sintetizó la dueña de la agencia.
Una vez confirmado el acierto, el hombre completó la documentación correspondiente, firmó los formularios y avanzó con el proceso ante la lotería oficial. Sobre el monto total, se aplicó un descuento del 31% en impuestos, y el ganador terminó recibiendo unos 1.710 millones de pesos limpios, según precisó Cecilia.
El impacto emocional, como era de esperar, fue inmediato. “No caigo”, le confesó el hombre a la agenciera, todavía en shock por la noticia. Ella describió ese momento como una mezcla de alivio y desconcierto: “Está como medio obnubilado, un poco asustado, muchas cosas se pasan por la cabeza, pero está feliz”.
Más allá de la anécdota, el caso vuelve a poner en escena el rol social y económico del juego oficial en un contexto de crisis: para muchos sectores de clase media y trabajadora, las apuestas en la lotería se convierten en una suerte de ilusión de reparación rápida ante su deterioro de ingresos.
En este caso, la fortuna llegó a tiempo y el Estado también se garantizó una porción importante del premio vía impuestos. Pero la historia deja un mensaje concreto para miles de apostadores en todo el país: revisar el ticket puede ser la diferencia entre seguir endeudado o convertirse, de un día para el otro, en millonario.