martes 13 de octubre de 2026

Economía

El FMI ratificó un crecimiento de 4% para la Argentina en 2026 y 2027

En su primera actualización del año del World Economic Outlook, el Fondo mantuvo sin cambios la proyección de expansión para la economía argentina. También advirtió por un escenario global de crecimiento moderado, con inflación en baja y riesgos vinculados a la incertidumbre y el comercio.
El FMI mantuvo las proyecciones de crecimiento de la Argentina para este año y el próximo
El FMI mantuvo las proyecciones de crecimiento de la Argentina para este año y el próximo

El Fondo Monetario Internacional (FMI) mantuvo este lunes sus previsiones de crecimiento para la Argentina y ratificó que espera una expansión del Producto Bruto Interno (PBI) de 4% en 2026 y otro 4% en 2027. La estimación figura en la actualización del World Economic Outlook (WEO) presentada en Bruselas y vuelve a ubicar al país por encima del promedio regional para los próximos dos años. 

La lectura del organismo combina un diagnóstico de “rebote” tras un ajuste macroeconómico fuerte con la idea de una normalización gradual de los desequilibrios fiscales y monetarios, además de una mejora relativa del frente externo. En ese marco, el FMI remarcó que la continuidad del crecimiento dependerá de la marcha de las reformas y de la capacidad del Gobierno para sostener el programa económico sin que se reaviven tensiones inflacionarias o sociales. 

El informe también repasó el panorama regional. Para América Latina y el Caribe, el Fondo proyectó un avance más contenido, con una expansión estimada de 2,2% en 2026 y 2,7% en 2027. El desempeño, señaló, sigue condicionado por problemas estructurales como productividad baja, inversión acotada y condiciones financieras más restrictivas, además del impacto de una desaceleración del comercio global.

A nivel mundial, el FMI describió un escenario de crecimiento estable pero moderado: prevé que la economía global aumente 3,3% en 2026 y 3,2% en 2027. En paralelo, proyectó un descenso gradual de la inflación, con una tasa global que bajaría desde 4,1% en 2025 a 3,8% en 2026 y 3,4% en 2027, aunque con ritmos diferentes según las economías. 

El diagnóstico llega mientras la Argentina se prepara para nuevas instancias de seguimiento del programa acordado con el Fondo y con la acumulación de reservas y el frente cambiario como variables bajo observación. En la práctica, la proyección de crecimiento del 4% funciona como una señal de respaldo técnico, pero atada a un requisito central: sostener el rumbo de las políticas y evitar que los riesgos internos y externos alteren la estabilidad que el organismo considera clave para consolidar la recuperación.