Adopción

El conmovedor pedido de dos hermanitas salteñas que le escribieron a un juez para ser adoptadas

Tienen 10 y 12 años, viven en un hogar de protección y redactaron cartas dirigidas al magistrado de su causa. Con dibujos, buenas notas y palabras sinceras, pidieron una familia “rápido” y expresaron su deseo de seguir juntas.

Detrás de cada expediente judicial hay una historia humana. La de dos hermanitas salteñas de 10 y 12 años logró romper la formalidad de los papeles y conmover a todos los que la conocieron. Desde un hogar de protección, ambas decidieron escribirle al juez que interviene en su causa para expresar un pedido tan simple como urgente: quieren una familia.

Las cartas, escritas de puño y letra, combinan inocencia, honestidad y una madurez que refleja los años de espera. En una de ellas, la menor se presenta y cuenta parte de su rutina escolar, sus buenas calificaciones y los avances en su proceso terapéutico. “Quiero una familia que sea buena y que me quiera; quiero todo lo mejor para mi hermana y para mí”, escribió.

El cierre de su mensaje resume la ansiedad de una infancia que transcurre lejos de un hogar propio. Sin rodeos ni consignas elaboradas, dejó una frase directa: “Por favor, consiga rápido una familia”. La carta termina con un dibujo y una despedida sencilla, como señal de una esperanza que todavía se mantiene intacta.

La hermana mayor, de 12 años, también volcó en palabras su deseo de dejar atrás la vida institucional. En su escrito aclaró que no impone condiciones rígidas: lo importante es el afecto, el cuidado y la posibilidad de crecer en un entorno estable. “Si no es con mamá y papá, me gustaría conocer otras familias para ya no estar en el hogar”, expresó, y volvió sobre el punto central: ser adoptadas juntas.

Actualmente, ambas niñas se encuentran en convocatoria pública de adopción, una instancia que se activa cuando no se registran postulantes compatibles dentro del registro provincial. El llamado se extiende a personas o parejas de todo el país que puedan ofrecerles un entorno familiar y garantizar la continuidad del vínculo entre hermanas.

Según datos del Poder Judicial de Salta, durante el último año se concretaron decenas de adopciones en la provincia, aunque aún persisten convocatorias abiertas para niños, niñas y adolescentes que continúan esperando una oportunidad.

La historia de estas dos hermanas vuelve a poner en foco una realidad que suele pasar inadvertida: la de chicos que crecen aguardando que alguien los elija. Esta vez, fueron ellas mismas quienes decidieron alzar la voz y pedir, con palabras simples, el derecho básico a tener una familia.

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