Educación
El colegio rompió el silencio por las imágenes sexuales falsas de alumnas creadas con IA
El Colegio Modelo Lomas, de Lomas de Zamora, rompió el silencio institucional después de las denuncias por la creación y difusión de imágenes sexuales falsas de alumnas mediante inteligencia artificial.
La institución aseguró que adoptó “las medidas reglamentarias enmarcadas en la normativa vigente” y expresó su acompañamiento a las estudiantes afectadas y a sus familias.
El caso provocó una fuerte conmoción dentro de la comunidad educativa. Dos alumnos de 15 años fueron imputados y la investigación judicial identificó hasta el momento a 45 alumnas, de primero a quinto año, cuyas fotografías habrían sido manipuladas digitalmente para simular desnudos.
La causa también busca establecer cómo se produjo la circulación del material y si algunas de esas imágenes fueron publicadas o comercializadas en sitios para adultos.
El comunicado del colegio
En el texto difundido este jueves, la institución calificó la situación como “profundamente dolorosa y grave” y sostuvo que, aunque los hechos habrían ocurrido fuera del ámbito escolar, tuvieron un impacto directo en la vida de los estudiantes.
El colegio aseguró que sus equipos directivos, docentes y de orientación trabajan en la contención de las alumnas y sus familias.
También remarcó que, por tratarse de adolescentes tanto entre las víctimas como entre los investigados, debe resguardarse especialmente su intimidad.
“Desde el momento en que se tomó conocimiento de la situación, el equipo directivo efectuó las presentaciones correspondientes ante las autoridades del nivel central”, indicó la institución.
Sin embargo, el comunicado no precisa cuándo tomó conocimiento del caso ni detalla cuáles fueron las medidas disciplinarias adoptadas, dos de los puntos cuestionados públicamente por familiares de las estudiantes.
El reclamo de las familias
El caso salió a la luz después de que estudiantes y padres realizaran una protesta frente al establecimiento y reclamaran respuestas.
Familiares de las alumnas sostuvieron públicamente que el colegio habría conocido la situación durante varias semanas antes de que tomara estado público y cuestionaron la convivencia inicial entre las víctimas y algunos de los estudiantes señalados.
Desde la institución rechazaron la idea de una falta de intervención y señalaron que realizaron las comunicaciones correspondientes ante las autoridades educativas.
El director del establecimiento, Rodrigo Herrera, confirmó además que uno de los estudiantes involucrados dejó de asistir presencialmente por decisión de su familia mientras avanza la investigación.
Dos alumnos imputados y celulares bajo análisis
La Justicia imputó a dos adolescentes de 15 años, quienes ya fueron notificados formalmente en el marco de la causa.
Los investigadores avanzan ahora con el análisis de sus teléfonos celulares para determinar cómo se generaron las imágenes, quiénes participaron de su distribución y si efectivamente existió una comercialización del material en plataformas para adultos.
Las familias mencionaron inicialmente a otros estudiantes, pero hasta ahora son dos los adolescentes formalmente imputados. Por eso, la investigación deberá establecer si existieron más participantes y cuál fue el rol de cada uno.
Un caso que excedió las paredes del colegio
El episodio abrió además un debate que trasciende a la institución de Lomas de Zamora: el uso de herramientas de inteligencia artificial para producir imágenes sexuales falsas de personas reales y el daño que pueden provocar cuando las víctimas son menores de edad.
Tras conocerse el caso, estudiantes de distintos puntos del país comenzaron a relatar situaciones similares, lo que puso nuevamente en discusión los mecanismos de prevención y respuesta dentro de las escuelas frente al uso abusivo de tecnologías generativas.
La investigación judicial seguirá ahora concentrada en los dispositivos secuestrados y en reconstruir el circuito de difusión de las imágenes. Mientras tanto, el colegio enfrenta otro desafío: recuperar la confianza dentro de una comunidad educativa atravesada por un hecho que comenzó en el mundo digital, pero terminó golpeando de lleno la convivencia escolar.