Justicia
En una nueva marcha en Villa Mercedes reclamaron cárcel para la pareja de Yohana Escudero
Por segunda semana consecutiva, las calles de Villa Mercedes fueron escenario de una movilización para reclamar justicia por Yohana Pamela Escudero. La concentración se realizó este miércoles por lazón en la zona del Viejo Mercado y, según los organizadores, la convocatoria fue más numerosa que la anterior, con la participación de familiares, allegados y agrupaciones feministas.
La manifestación volvió a poner el foco en la pareja de Escudero, Lucas Federico Gatica, a quien parte del entorno de la mujer fallecida responsabiliza por su muerte. En el recorrido se escucharon consignas contra la violencia de género y pedidos de cárcel, con carteles y cánticos que exigieron avances en la investigación.
La protesta se desarrolló días después de declaraciones públicas del propio Gatica y de uno de sus abogados, Damián Bueno, quienes rechazaron las acusaciones. La defensa sostuvo que no existieron hechos de maltrato y negó cualquier responsabilidad en la muerte de Escudero. En el mismo sentido, el letrado advirtió que iniciará acciones legales contra quienes califiquen a su cliente como “asesino” o “femicida” en redes sociales, marchas o mensajes privados.
Lejos de bajar el tono, ese mensaje funcionó como un disparador para la segunda movilización. Esta vez, el grupo partió desde Pedernera y Urquiza y avanzó por un trazado amplio hacia el sector céntrico y sur de la ciudad, con paradas frente a edificios públicos. En el trayecto, se reiteraron consignas como “Justicia por Yohana” y reclamos vinculados a la respuesta institucional ante casos de violencia.
Uno de los momentos de mayor tensión se dio frente a la Municipalidad, donde, a través de un megáfono, los manifestantes pidieron que el Estado local “intervenga” o acompañe el reclamo, y mencionaron al intendente Maximiliano Frontera en el marco de la exigencia de acciones ante lo que consideran una situación urgente.
La marcha también se detuvo frente al Concejo Deliberante y regresó al punto de encuentro inicial, donde la familia de Escudero encabezó un cierre cargado de emotividad. Entre abrazos y lágrimas, la madre de la mujer y sus hermanos sostuvieron el pedido de esclarecimiento y justicia.
El caso, atravesado por una fuerte exposición pública, abre ahora dos planos simultáneos: el de la investigación judicial —de la que se esperan definiciones y medidas concretas— y el de la disputa en el espacio público, con advertencias de acciones legales por parte de la defensa. En ese cruce, la demanda social crece en la calle mientras la causa enfrenta la presión de avanzar con certezas y respuestas institucionales.