Marcha atrás

El Gobierno retiró la reforma financiera tras la polémica por un impuesto a los CEDEARs

La iniciativa había ingresado al Congreso con la firma de Javier Milei y varios ministros, pero un artículo que modificaba el tratamiento impositivo de determinadas inversiones desató cuestionamientos. Ahora el Ejecutivo revisará el texto antes de volver a enviarlo.

El Gobierno nacional dio marcha atrás con el proyecto de Ley de Competitividad Financiera y solicitó formalmente su retiro del Congreso. La decisión llegó después de que se conociera que la iniciativa contemplaba aplicar el Impuesto a las Ganancias sobre las operaciones con Certificados de Depósito Argentinos (CEDEARs), una medida que generó fuertes críticas en el mercado.

El presidente Javier Milei envió una nota al Parlamento para retirar el texto completo. Según se informó, la propuesta será revisada y el Ejecutivo presentará una nueva versión para su tratamiento legislativo.

La controversia se originó en un apartado que establecía que las ganancias obtenidas mediante la compraventa de CEDEARs recibieran el mismo tratamiento tributario que las inversiones realizadas directamente en los activos extranjeros que representan.

El artículo que desató la polémica

Los CEDEARs son instrumentos financieros que permiten invertir desde el mercado argentino en acciones de compañías que cotizan en el exterior. Su operatoria posibilita acceder a empresas internacionales sin necesidad de comprar directamente sus acciones en otros mercados.

El proyecto proponía modificar el tratamiento impositivo de las ganancias derivadas de esas operaciones. La medida no apuntaba a gravar la tenencia de los certificados, sino los resultados obtenidos por su compraventa.

La posibilidad de incorporar ese impuesto generó cuestionamientos porque contrastaba con el discurso oficial de promover el desarrollo del mercado de capitales y ampliar las alternativas de inversión.

La explicación de un asesor de Caputo

Tras conocerse el contenido del proyecto, Felipe Núñez, asesor del ministro de Economía, Luis Caputo, y presidente del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), brindó una explicación a través de las redes sociales.

“Fue un error. Quedó de un borrador viejo”, sostuvo el funcionario, en referencia al apartado que incorporaba el gravamen sobre las ganancias de los CEDEARs.

La respuesta buscó despejar las dudas sobre la intención del Gobierno, aunque dejó expuesta una contradicción: el proyecto había sido firmado por el propio Milei y por funcionarios de primera línea del Gabinete, entre ellos Caputo.

Una reforma que ahora deberá ser revisada

La Ley de Competitividad Financiera contemplaba una reforma amplia del mercado de capitales y de distintas herramientas de financiamiento. El texto incluía modificaciones sobre instrumentos de crédito, garantías y diversas normas que regulan la actividad financiera.

Entre los cambios propuestos se encontraba el reconocimiento legal de la emisión, el registro y la negociación de valores negociables mediante tecnología blockchain, una herramienta vinculada con la tokenización de activos.

También se planteaban modificaciones en los mecanismos de financiamiento y en las garantías que pueden utilizarse para respaldar operaciones de crédito.

Con el retiro del proyecto, todas esas propuestas deberán esperar una nueva revisión del Poder Ejecutivo antes de regresar al Congreso. La marcha atrás se produjo así antes de que comenzara el debate legislativo de una iniciativa que había generado controversia incluso dentro del propio oficialismo.

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