INTELIGENCIA ARTIFICIAL

El papa León XIV advirtió sobre el poder de la inteligencia artificial y pidió ponerle límites

En su primera encíclica, el Pontífice alertó sobre la concentración del poder tecnológico, defendió la justicia social y reclamó reglas para proteger los derechos humanos. Sus planteos contrastan con la postura del presidente Javier Milei sobre la regulación de la IA.

El papa León XIV puso a la inteligencia artificial en el centro de su mensaje sobre los desafíos económicos y sociales del mundo actual. En su primera encíclica, Magnifica Humanitas, el Pontífice advirtió sobre los riesgos de que el desarrollo tecnológico quede concentrado en pocas empresas y reclamó mecanismos de control que garanticen su utilización en beneficio de la sociedad.

El documento, publicado en mayo de 2026, retoma los principios de la Doctrina Social de la Iglesia y plantea que el avance de la inteligencia artificial debe estar acompañado por normas que protejan la dignidad humana, el trabajo y la justicia social.

Uno de los principales cuestionamientos del Papa apunta a la creciente influencia de las grandes compañías tecnológicas, que concentran recursos económicos, datos y capacidad de innovación, en algunos casos superiores a los de numerosos gobiernos.

En ese contexto, León XIV recuperó las advertencias de Francisco sobre los efectos del poder tecnológico y la necesidad de evitar que las decisiones económicas queden determinadas exclusivamente por la eficiencia y la rentabilidad.

El Pontífice también marcó una diferencia entre la inteligencia artificial y la inteligencia humana. Aunque reconoció que estas herramientas pueden superar a las personas en velocidad de procesamiento y capacidad de cálculo, sostuvo que no poseen conciencia moral ni pueden experimentar las relaciones, los sentimientos y las responsabilidades humanas.

Otro de los ejes de la encíclica es la defensa de la verdad como un bien común. A partir de reflexiones de la filósofa Hannah Arendt, León XIV advirtió sobre los peligros que enfrenta la democracia cuando se debilita la capacidad de distinguir entre los hechos y la ficción.

Las definiciones del Papa contrastan con la posición del presidente Javier Milei, quien se manifestó a favor de evitar regulaciones preventivas sobre la inteligencia artificial para facilitar su desarrollo y atraer inversiones tecnológicas a la Argentina.

Mientras el Gobierno nacional sostiene que la innovación debe avanzar con la menor intervención estatal posible, el Vaticano considera necesario establecer controles para impedir abusos, desigualdades y nuevas formas de concentración económica.

El planteo de León XIV adquiere especial relevancia durante su visita a la Argentina, en momentos en que la inteligencia artificial transforma el empleo, la economía y la comunicación pública.

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