sábado 12 de septiembre de 2026

Economía

El FMI recortó el crecimiento esperado para la Argentina y elevó con fuerza la inflación

El Fondo Monetario Internacional corrigió sus proyecciones para 2026 y planteó un escenario más exigente para la Argentina: menos expansión económica y una inflación bastante más alta que la prevista meses atrás, en medio de un contexto global atravesado por la guerra en Medio Oriente.
El FMI recortó las previsiones de crecimiento y elevó las de inflación para la Argentina
El FMI recortó las previsiones de crecimiento y elevó las de inflación para la Argentina

El Fondo Monetario Internacional actualizó este martes sus previsiones para la economía argentina y dejó una señal clara: la recuperación será más moderada de lo que había estimado y la desinflación avanzará más lento. En su ficha actualizada para el país, el organismo proyectó para 2026 un crecimiento del Producto Bruto Interno de 3,5% y una suba de precios de 30,4%.

La comparación con el escenario anterior muestra el tamaño del ajuste. En octubre de 2025, el propio FMI había calculado para la Argentina una expansión de 4,0% y una inflación de 16,4% para 2026. Es decir, ahora recortó medio punto la expectativa de crecimiento y prácticamente duplicó la proyección inflacionaria que manejaba hace seis meses.

La revisión se conoció junto con la nueva edición del World Economic Outlook, titulada Global Economy in the Shadow of War. Allí el Fondo advirtió que la economía mundial enfrenta una nueva prueba por el estallido de la guerra en Medio Oriente y que, bajo un escenario de conflicto acotado, el crecimiento global se desacelerará a 3,1% en 2026, mientras la inflación mundial volverá a subir de manera moderada antes de retomar su baja en 2027.

Ese marco internacional más hostil ayuda a explicar el tono más prudente del organismo. El FMI remarcó que el shock bélico elevó los precios de la energía, endureció las condiciones financieras y golpeó con mayor fuerza a las economías emergentes y en desarrollo. También subrayó que los riesgos siguen inclinados a la baja, especialmente si el conflicto se prolonga o se amplía.

Para la Argentina, el mensaje es doble. Por un lado, el Fondo sigue viendo crecimiento en 2026, algo que mantiene al país en terreno positivo. Por otro, advierte que la estabilización será más trabajosa y que la inflación todavía quedará muy por encima de lo que el propio organismo imaginaba hasta hace pocos meses. Esa combinación reordena las expectativas sobre el año económico y vuelve más desafiante la estrategia oficial de mostrar una desaceleración sostenida de precios.

La actualización también llega en un momento sensible para el Gobierno, que continúa negociando con el Fondo en el marco del programa vigente. Aunque el informe no está centrado en la Argentina, el nuevo cuadro de proyecciones funciona como una señal relevante para los mercados y para la política económica local: el FMI sigue viendo recuperación, pero ya no con la velocidad ni con la desinflación que proyectaba en octubre.

En síntesis, el organismo dejó una foto menos optimista que la de fines de 2025. El crecimiento argentino sigue en terreno positivo, pero el rebote esperado perdió fuerza. Y la inflación, lejos de acercarse rápidamente a niveles moderados, aparece ahora como uno de los principales frenos de un año que el FMI ya no mira con el mismo entusiasmo que hace apenas seis meses.