Política
Milei ofreció una Casa Rosada vacía para el regreso de la Selección argentina
El Gobierno nacional comenzó a preparar distintos escenarios para el regreso de la Selección argentina al país, mientras crece la expectativa por la final del Mundial 2026. El presidente Javier Milei puso la Casa Rosada a disposición del plantel y prometió mantener el edificio sin funcionarios políticos si los jugadores deciden saludar desde el histórico balcón hacia la Plaza de Mayo.
La propuesta regirá cualquiera sea el resultado de la definición. La intención oficial es que Lionel Messi y sus compañeros puedan encontrarse con los hinchas sin que la celebración sea utilizada como una fotografía partidaria o como una demostración de respaldo al Gobierno.
Milei aseguró que la sede gubernamental estará disponible y que no habrá ninguna figura vinculada con la política que pueda apropiarse de un logro deportivo. También confirmó que se analizan diferentes mecanismos de seguridad para evitar incidentes durante una eventual convocatoria multitudinaria.
La orden de desocupar la Casa Rosada quedó bajo la coordinación de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, de quien depende la Casa Militar. Esa fuerza tiene a su cargo la custodia presidencial y la seguridad de los principales edificios oficiales.
Al mismo tiempo, el Ministerio de Seguridad Nacional trabaja sobre distintas alternativas para el traslado del plantel. La planificación contempla que el vuelo pueda arribar al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, como ocurrió tras la consagración en Qatar 2022, o al Aeroparque Jorge Newbery.
La elección modificará por completo el despliegue. Una llegada a Ezeiza requeriría la coordinación entre Nación, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, especialmente si la delegación decide avanzar en caravana o realizar algún recorrido abierto al público.
Desde la administración porteña reconocieron que existe diálogo con el Gobierno nacional, aunque hasta el momento no habría una propuesta definitiva. En la Casa Rosada admiten que se elaboraron operativos hipotéticos, pero aún no fueron formalmente presentados ante las autoridades de la Asociación del Fútbol Argentino.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quedó al frente de la planificación preventiva. El objetivo es anticipar los distintos escenarios de concentración y ordenar la circulación ante una celebración que podría movilizar a cientos de miles de personas en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
El principal punto pendiente es el contacto institucional con la AFA. Hasta ahora, la entidad conducida por Claudio “Chiqui” Tapia no habría recibido una comunicación formal sobre la invitación a la Casa Rosada ni sobre las rutas diseñadas para el regreso. Esa conversación podría concretarse en las horas previas o posteriores a la final.
Dentro del Gobierno existen posiciones diferentes sobre la posibilidad de que el plantel acepte la propuesta. Algunos funcionarios consideran poco probable que la Selección visite la sede gubernamental, mientras otros sostienen que la Plaza de Mayo continúa siendo el espacio más representativo para una celebración de alcance nacional.
La relación entre Milei y Tapia atraviesa desde hace tiempo un clima de tensión, especialmente por las diferencias sobre el modelo institucional del fútbol argentino. A ese escenario se suma la situación judicial del presidente de la AFA, cuyo procesamiento quedó firme en una causa por la presunta retención indebida de aportes estimados en $19.000 millones. También fue confirmado el procesamiento del tesorero Pablo Toviggino y de la asociación como persona jurídica.
Tapia tiene un embargo de $350 millones y una prohibición de salida del país, aunque recibió autorización judicial para viajar durante el Mundial. La investigación agrega un componente político e institucional a una relación que ya se encontraba deteriorada.
La recepción de los seleccionados campeones tiene antecedentes históricos. El plantel que ganó el Mundial de 1978 fue recibido por las autoridades de la dictadura, mientras que el equipo consagrado en México 1986 saludó desde la Casa Rosada junto al entonces presidente Raúl Alfonsín. En 2014, Cristina Fernández de Kirchner recibió a los subcampeones tras la final perdida frente a Alemania.
El antecedente más cercano es el regreso desde Qatar en diciembre de 2022. En aquella oportunidad, los jugadores evitaron una recepción política en la Casa Rosada y la multitud obligó a suspender la caravana terrestre antes de completar el recorrido previsto.
La definición final dependerá del plantel, de la AFA y de las condiciones de seguridad. El Gobierno ya dejó abierta la puerta de la Casa Rosada, pero el saludo desde el balcón continúa siendo solamente una posibilidad dentro de un operativo que todavía necesita acuerdos institucionales y precisiones logísticas.