lunes 14 de septiembre de 2026

Malvinas

Inglaterra respondió a la bandera argentina y pidió que la FIFA investigue el festejo

El Gobierno de Keir Starmer reafirmó la posición británica sobre las islas y respaldó un pedido para que la FIFA analice la bandera exhibida por jugadores argentinos tras eliminar a Inglaterra del Mundial 2026.
“Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las islas Malvinas sin duda lo son”
“Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las islas Malvinas sin duda lo son”

El Gobierno británico reaccionó a la bandera con la inscripción “Las Malvinas son argentinas” que algunos futbolistas de la Selección exhibieron después de la victoria por 2 a 1 ante Inglaterra, en la semifinal del Mundial 2026, y respaldó un pedido para que la FIFA investigue el episodio.

La posición oficial fue expresada por una portavoz del primer ministro Keir Starmer durante la habitual conferencia de prensa en Downing Street. “Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las islas Malvinas sin duda lo son”, afirmó ante los periodistas.

La vocera sostuvo que la postura del Reino Unido no cambió y volvió a defender el principio de autodeterminación de los habitantes del archipiélago. También aseguró que el compromiso de Londres con los isleños se mantendrá firme, en medio de una disputa de soberanía que continúa abierta entre ambos países.

La respuesta se produjo después de que el ministro británico Peter Kyle reclamara una intervención del organismo rector del fútbol mundial. Desde el Gobierno de Starmer consideraron que la manifestación realizada dentro del estadio podría contradecir las normas que buscan mantener separados los mensajes políticos de las competencias deportivas.

La bandera habría sido entregada desde una de las tribunas y terminó en manos de los jugadores durante los festejos posteriores al encuentro. El Código de Conducta de los estadios de la FIFA prohíbe el ingreso de banderas, prendas y otros elementos considerados políticos, ofensivos o discriminatorios.

En la previa de la semifinal disputada en Atlanta, las autoridades habían advertido que no permitirían el acceso de carteles, insignias o banderas relacionadas con el reclamo argentino por las islas. Sin embargo, el elemento logró ingresar y fue mostrado sobre el campo de juego una vez finalizado el partido.

El episodio también generó una respuesta del presidente Javier Milei, quien consideró que la expresión de los futbolistas representó un sentimiento arraigado en la sociedad argentina. Al mismo tiempo, diferenció el gesto deportivo de la estrategia diplomática para recuperar la soberanía y sostuvo que cualquier eventual consecuencia debería limitarse al ámbito del fútbol.

Milei señaló que, en el peor escenario, la Asociación del Fútbol Argentino podría afrontar una sanción económica. También remarcó que el reclamo por las islas debe avanzar por los canales diplomáticos y sin convertir una celebración deportiva en una herramienta de utilización partidaria.

Por el momento, la FIFA no informó públicamente la apertura de un procedimiento disciplinario. Una eventual investigación deberá determinar cómo ingresó la bandera al estadio, quiénes participaron de su exhibición y si el gesto vulneró las reglas vigentes para el Mundial.

La polémica volvió a trasladar al terreno político una histórica disputa bilateral, esta vez después de un partido cargado de simbolismo. Mientras Inglaterra reclama una sanción, la Argentina se prepara para disputar la final ante España y mantiene su posición histórica sobre la soberanía de las Islas Malvinas.