El archivo
Salino viajó en primera clase a la marcha universitaria, pero en 2010 los docentes marchaban contra él
Fernando Salino viajó a Buenos Aires para participar de la Quinta Marcha Federal Universitaria y cuestionar la política educativa del Gobierno nacional. Un video que circula en redes sociales lo muestra durante el traslado en primera clase, relajado antes de sumarse a la protesta convocada frente al Congreso.
De acuerdo con la información aportada a El Diario de San Luis, el viaje fue realizado con los gastos cubiertos. La imagen comenzó a circular rápidamente y abrió una discusión que excede al asiento elegido por el senador.
Porque el archivo de Salino en materia educativa es bastante más incómodo.
El actual senador nacional fue ministro de Educación de San Luis durante el gobierno de Alberto Rodríguez Saá. Asumió formalmente el 10 de diciembre de 2009, cuando el propio gobernador le tomó juramento en Casa de Gobierno.
Apenas tres meses después, la provincia ingresó en uno de los conflictos docentes más prolongados de aquellos años.
El ciclo lectivo de 2010 debía comenzar el 8 de marzo. No ocurrió con normalidad.
Los cinco gremios que representaban a los docentes provinciales iniciaron una huelga por tiempo indeterminado en reclamo de mejoras salariales, aumento del sueldo básico, pago del doble cargo y reconocimiento de la zona desfavorable para trabajadores rurales. San Luis llegó a convertirse en la única provincia del país que todavía no había logrado iniciar plenamente el ciclo lectivo.
Salino no estaba acompañando a los docentes.
Estaba sentado del otro lado de la mesa.
Era el ministro al que le reclamaban.
El conflicto escaló rápido. En marzo hubo movilizaciones que reunieron alrededor de 10.000 personas en las calles de San Luis, según las crónicas de la época. En Villa Mercedes también se realizaron marchas y protestas mientras las escuelas permanecían prácticamente paralizadas.
La tensión siguió creciendo.
El 5 de abril, ya en la quinta semana de huelga, un grupo de docentes llegó a encadenarse a la Casa de Gobierno para reclamar una respuesta salarial. Salino salió entonces a cuestionar públicamente la “intransigencia” de los gremios y defendió la posición del Ejecutivo provincial.
No era una discusión menor.
El Diario informó entonces que el ministro había advertido que no habría un incremento adicional al esquema que el Gobierno proponía, mientras los gremios reclamaban elevar un básico que rondaba los $700.
La huelga se prolongó durante cinco semanas.
Recién en la madrugada del 11 de abril los gremios y el Gobierno llegaron a un acuerdo para levantar la medida e iniciar las clases al día siguiente. Salino participó personalmente de aquella negociación como titular del Ministerio de Educación.
La escena de 2026, entonces, tiene un contraste difícil de ignorar.
Hoy Salino marcha junto a sectores universitarios para reclamar financiamiento educativo al Gobierno nacional.
En 2010, cuando la protesta educativa golpeaba directamente al gobierno de Alberto Rodríguez Saá, los docentes marchaban contra la administración que él integraba y él era precisamente el ministro responsable del área.
La diferencia no es ideológica.
Está en el archivo.
Y no fue la única vez que la educación llevó multitudes a las calles durante las gobernaciones de Rodríguez Saá.
En 2004, durante otra gestión de Alberto, alrededor de 2.000 docentes ocuparon la Legislatura provincial en rechazo a cambios en el Estatuto Docente. Hubo paro por tiempo indeterminado, intervención policial y una escalada que derivó en nuevas movilizaciones contra el Gobierno.
El conflicto creció hasta reunir aproximadamente 10.000 personas en una marcha realizada el 13 de mayo de aquel año. El reclamo ya no involucraba solamente al sector educativo: distintos grupos sociales se habían sumado a las protestas contra la administración provincial.
Años después volvió a ocurrir.
En junio de 2022, durante la última gobernación de Alberto Rodríguez Saá, miles de docentes y trabajadores marcharon por el centro de San Luis. Reclamaron por el Estatuto Docente, infraestructura escolar, nombramientos, condiciones laborales y cuestionaron el funcionamiento de las escuelas generativas y autogestionadas. CTERA dirigió los reclamos directamente contra la política educativa del Gobierno provincial.
Es decir, la protesta educativa que Salino decidió acompañar ahora desde Buenos Aires no es una experiencia desconocida para su espacio político.
La conocieron de cerca.
Varias veces.
Y en 2010 Salino la conoció desde un lugar todavía más comprometido: era ministro de Educación cuando miles de maestros paralizaron las escuelas, marcharon por las calles y algunos terminaron encadenados frente a la Casa de Gobierno.
El episodio cobra otra dimensión porque la Quinta Marcha Federal Universitaria de este jueves no se realizó solamente en Buenos Aires.
También hubo movilización en San Luis.
La comunidad universitaria puntana marchó desde el Rectorado de la Universidad Nacional de San Luis por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, mientras actividades similares se desarrollaron en Villa Mercedes y Villa de Merlo.
Salino eligió participar de la convocatoria nacional.
El video de su viaje terminó poniendo el foco en algo distinto.
No solamente en cómo llegó.
También en desde dónde habla.
Porque hace dieciséis años, cuando el conflicto docente estaba en San Luis y el destinatario de los reclamos era Alberto Rodríguez Saá, Fernando Salino no marchaba detrás de una bandera en defensa de la educación.
Era el ministro sentado frente a los docentes que llevaban cinco semanas de paro.
Y esa parte de la historia también existe.
Fernando Salino viajó en primera clase para participar de la marcha por la educación contra el Gobierno nacional. El video ya circula en redes. Pero su propio archivo cuenta otra historia. En diciembre de 2009, Alberto Rodríguez Saá lo designó ministro de Educación de San Luis. Apenas tres meses después comenzó uno de los conflictos docentes más duros de la provincia: cinco gremios iniciaron un paro que se extendió durante cinco semanas, hubo movilizaciones de hasta 10.000 personas y docentes llegaron a encadenarse en Casa de Gobierno. Salino entonces no marchaba junto a los docentes. Era el ministro al que le reclamaban. En plena protesta, llegó a cuestionar públicamente la “intransigencia” de los gremios. Hoy vuelve a ponerse del lado de una movilización educativa, esta vez contra Milei. En 2010 los docentes marchaban contra Salino. En 2026 Salino viaja para marchar con los docentes. El archivo también forma parte de la discusión.
— El Diario de San Luis (@DiarioSanLuis) October 16, 2026