River contra las cuerdas en la tabla anual

River al borde del papelón continental, afuera de la Libertadores 2026 a una fecha del final

La derrota en el Superclásico y una racha negativa dejaron a River fuera de la zona de clasificación a la Copa Libertadores 2026. A una fecha del cierre, el equipo de Gallardo ya no depende solo de sí mismo para jugar el torneo más importante del continente.

La foto de la tabla anual de la Liga Profesional de Fútbol expone un golpe político y deportivo para River. A una fecha del final, el club más ganador de la Copa Libertadores en Argentina aparece, hoy, afuera del torneo que ordena buena parte del poder en el fútbol sudamericano.

La victoria de Argentinos Juniors sobre Belgrano por 1-0 desplazó al equipo de Núñez al cuarto puesto de la clasificación anual, zona de Copa Sudamericana, y encendió todas las alarmas en el mundo riverplatense. Lo que hace unos meses parecía un trámite, se transformó en un escenario de extrema fragilidad.

La campaña del primer semestre le había dado a River un margen cómodo. Sin embargo, la seguidilla de seis derrotas en los últimos siete partidos, incluida la caída 2-0 ante Boca en el Superclásico, desnudó un cierre de torneo inesperado para un plantel acostumbrado a pelear arriba. “River ya no impone respeto desde los números, y eso en el fútbol argentino se paga caro”, reconoció en privado un dirigente de la Liga.

En el plano estrictamente deportivo, el equipo de Marcelo Gallardo todavía tiene chances de meterse en la Copa Libertadores 2026, pero el margen es mínimo. El primer requisito es claro: debe ganarle a Vélez en el José Amalfitani para sostener cualquier ilusión. Un empate o una derrota, según el mapa actual, lo dejan a merced de otros resultados y con alto riesgo de quedar definitivamente afuera.

El segundo componente de la ecuación pasa por lo que haga Argentinos Juniors frente a Estudiantes de La Plata, en condición de visitante. Si el “Bicho” pierde, River se asegura al menos el repechaje ganando su partido. Si empata, la “Banda” necesitará superarlo en diferencia de gol, un detalle que la dirigencia y el cuerpo técnico ya miran con calculadora en mano.

El otro escenario posible se juega en el terreno de los títulos locales. Si el campeón del torneo es Rosario Central, Boca o el propio Argentinos Juniors, se liberará un cupo extra para la Libertadores por la tabla anual. En ese caso, River podría acceder directamente a la fase de grupos siempre y cuando termine en la cuarta posición. El problema, hoy, es que incluso ese cuarto puesto está bajo amenaza.

Una derrota ante Vélez combinada con triunfos de Deportivo Riestra, Racing o San Lorenzo podría dejar al equipo de Gallardo sin Libertadores y sin red política que amortigüe el golpe. En un calendario donde los ingresos internacionales y la vidriera continental ordenan el presupuesto y el poder interno de los clubes, el costo deportivo y económico sería altísimo.

Dentro del oficialismo riverplatense nadie lo admite públicamente, pero puertas adentro reconocen que el cierre de campeonato es un problema que excede a lo futbolístico. “Quedar afuera de la Libertadores reposiciona a todos los actores: el técnico, la dirigencia y hasta los referentes del plantel”, deslizó una fuente del club.

El contexto general del fútbol argentino tampoco ayuda. Con un calendario apretado, una economía frágil y el reparto de plazas a torneos internacionales como una moneda de cambio simbólica y económica, la clasificación a la Libertadores es mucho más que un logro deportivo: es una declaración de poder.

En este escenario, River llega a la última fecha obligado a ganar y a mirar de reojo otras canchas. La tabla anual, muchas veces relegada en el discurso hasta las instancias finales, se transformó en el verdadero centro de la disputa. Lo que ocurra en el Amalfitani y en La Plata no sólo definirá el futuro inmediato del equipo de Gallardo, sino también el lugar de River en el mapa político del fútbol sudamericano en 2026.

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