Economía

El impuestazo que amarga las vacaciones con una VTV que subió 400 por ciento

El salto de la Verificación Técnica Vehicular encendió el malestar a días del inicio pleno de la temporada. La VTV exprés pasó de $25 mil a $120 mil y el golpe se agrava para quienes tienen GNC: la prueba hidráulica trepó a $350 mil.

El arranque del año trajo una nueva presión al bolsillo de los automovilistas. Las verificadoras aplicaron un incremento abrupto en los valores de la Verificación Técnica Vehicular (VTV), un trámite obligatorio que, en plena planificación de vacaciones, se convirtió en un nuevo foco de enojo y preocupación.

De acuerdo con la información conocida en las últimas horas, la suba fue del 400%: hasta el 31 de diciembre, la VTV exprés costaba $25 mil y ahora pasó a $120 mil. La cifra disparó quejas y reavivó una pregunta que se repite en la calle: por qué, en un contexto económico sensible, el ajuste fue tan brusco y en un rubro que impacta de lleno en quienes necesitan circular en regla.

La comparación que hacen muchos usuarios explica el clima social que rodea el aumento. “Es un impuesto provincial. ¿Por qué es tan grande la brecha de suba? Sale más barato transferir un vehículo con todos los formularios y sellados que una simple VTV”, fue una de las frases que empezó a circular con fuerza entre conductores que se encontraron con los nuevos montos al intentar sacar turno o completar el trámite.

El golpe se amplifica para quienes utilizan GNC. Al costo de la VTV se suma la prueba hidráulica, indispensable para estar habilitado y circular sin riesgos, que en algunos casos llegó a los $350 mil. Para muchas familias, el combo aparece justo en el peor momento: cuando se juntan gastos de viaje, mantenimiento y consumos típicos del verano.

En ese marco, fuentes del sector remarcaron que el contraste entre nafta y gas mantiene atractivo al GNC en el día a día, pero los costos periódicos de verificación terminan licuando parte de ese ahorro. “Muchos se agarran la cabeza por el alto costo. Cuando surgen estos gastos se lamentan”, describieron.

Los valores detallados reflejan la magnitud del ajuste. La VTV exprés para automóvil quedó en $120 mil. Para motocicletas, la verificación física fuera de planta cuesta $50 mil y la verificación exprés llega a $75 mil. En pick-up, la verificación exprés trepa a $160 mil y en camiones se informaron montos de $100 mil para verificación física, con opciones exprés que escalan todavía más.

También se actualizaron tarifas de servicios complementarios: el estampado de cuños (chasis-motor) para automóvil figura en $40 mil y el grabado de cristales en $50 mil, mientras que los distintos tipos de peritajes y verificaciones fuera de planta se ubicaron con saltos que, en conjunto, elevan el costo de “poner el vehículo al día”.

Con estos números, la VTV dejó de ser un trámite de rutina para convertirse en un gasto pesado, difícil de absorber sin resignar otros consumos. En plena temporada, la principal consecuencia es concreta: más conductores deberán elegir entre cumplir con la obligación en tiempo y forma o postergar, con el riesgo de multas y problemas en controles. La tensión, por ahora, promete seguir mientras no haya una explicación clara sobre los criterios de la suba y su destino recaudatorio.

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