Salud

El 40% de los cánceres podría prevenirse con hábitos saludables y controles a tiempo

En el Día Mundial de lucha contra el cáncer, especialistas recuerdan que el tabaquismo, la mala alimentación, el sedentarismo y el alcohol explican una parte importante de los diagnósticos. La detección temprana, con chequeos regulares, mejora el pronóstico y reduce la agresividad de los tratamientos.

En Argentina se detectan más de 130.000 nuevos casos de cáncer por año, una cifra que mantiene al país con niveles de incidencia medio-altos en la región. Sin embargo, los especialistas advierten que una porción significativa de la carga de la enfermedad podría reducirse con medidas concretas: cambios en el estilo de vida y controles médicos periódicos.

La estimación que repiten los equipos oncológicos es clara: cuatro de cada diez casos pueden prevenirse. El peso recae sobre factores modificables, encabezados por el tabaquismo, la alimentación poco saludable, el sedentarismo y el consumo de alcohol. A ese mapa se suman infecciones prevenibles mediante vacunación, como el VPH y la hepatitis B, contempladas en el Calendario Nacional.

“La detección temprana marca una diferencia enorme. No es lo mismo tratar una lesión pequeña que una enfermedad avanzada: cambian el pronóstico, las opciones terapéuticas y el impacto sobre la calidad de vida”, señaló el Dr. Claudio Martin, presidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC).

Los médicos coinciden en que la prevención no se limita a “vivir mejor”: también incluye la consulta a tiempo. El diagnóstico en estadios iniciales suele permitir tratamientos menos agresivos y con mayores chances de control o curación, especialmente en tumores para los que existen estrategias de pesquisa validadas.

En ese punto, el cáncer colorrectal aparece como uno de los ejemplos más citados. Estudios como el test de sangre oculta en materia fecal o la colonoscopía permiten detectar lesiones precursoras y tratarlas antes de que evolucionen. Lo mismo sucede con la mamografía en cáncer de mama y el seguimiento urológico en patologías prostáticas, según edad y factores de riesgo.

En términos de frecuencia, las estimaciones sanitarias indican que una parte importante de los diagnósticos se concentra en pocos tipos de tumores. En mujeres, el cáncer de mama se mantiene como el más común, seguido por colon y pulmón. En hombres, el de próstata encabeza los registros, con una incidencia sostenida año tras año.

Mientras tanto, el abordaje del cáncer también cambió en la última década. A la quimioterapia y la radioterapia se sumaron tratamientos más específicos, como la inmunoterapia y terapias dirigidas, que apuntan a blancos particulares del tumor y, en muchos casos, reducen efectos adversos. Para los especialistas, estos avances ampliaron la posibilidad de sostener mejores resultados clínicos sin resignar calidad de vida.

“Hay que perder el miedo al control médico. Conocer los riesgos, vacunarse cuando corresponde y sostener chequeos regulares cambia el panorama. Hoy muchas personas superan la enfermedad o logran convivir con ella con tratamientos más eficaces”, afirmó la Dra. Gabriela Bugarin (M.N. 71.988).

El mensaje de este 4 de febrero, subrayan, es tan directo como exigente: la prevención empieza en hábitos cotidianos —no fumar, moverse más, comer mejor, moderar el alcohol— y se completa en el consultorio, con diagnósticos oportunos que pueden definir el rumbo de la enfermedad.

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