Espacio
Artemis II rompió un récord histórico y mostró una Luna nunca vista por humanos
Artemis II concretó este lunes el momento más esperado de su viaje y devolvió a la exploración espacial una postal de dimensión histórica. La cápsula Orion, con cuatro astronautas a bordo, completó un sobrevuelo de unas siete horas alrededor de la Luna, observó su cara oculta y estableció una nueva marca para la humanidad: la mayor distancia alcanzada por personas desde la Tierra.
El récord cayó a las 13:56 del centro de Estados Unidos, cuando la tripulación superó la distancia lograda por el Apolo 13 en 1970. Minutos más tarde, ya en la fase decisiva del rodeo lunar, Orion alcanzó su punto más lejano a 252.756 millas de la Tierra, equivalentes a unos 406.770 kilómetros, y consolidó así una marca inédita para el vuelo espacial tripulado.
La maniobra tuvo además un valor simbólico y científico enorme. Durante el paso por detrás de la Luna, la nave experimentó una pérdida planificada de comunicaciones de unos 40 minutos. En ese tramo alcanzó también su máxima aproximación al satélite, a unos 4.067 millas de la superficie, cerca de 6.545 kilómetros, mientras los astronautas realizaban observaciones directas de regiones que nunca habían sido contempladas a simple vista en estas condiciones por una tripulación humana.
La NASA destacó que la jornada permitió obtener miles de imágenes y comentarios en tiempo real sobre cráteres, cordilleras, cuencas de impacto y zonas del hemisferio oculto lunar. Entre los objetivos de observación estuvo la cuenca Orientale, una de las formaciones más impactantes del relieve lunar. La experiencia fue tan intensa que la tripulación incluso propuso nombres para dos cráteres observados durante el recorrido: “Integrity”, por la cápsula, y “Carroll”, en homenaje a la esposa fallecida del comandante Reid Wiseman.
El vuelo también dejó una escena que amplió todavía más la dimensión del momento. Mientras regresaban de la cara oculta, los astronautas presenciaron un eclipse solar desde el espacio, un fenómeno que la propia NASA había incorporado al plan de observación como una oportunidad excepcional para estudiar el entorno lunar y captar imágenes imposibles desde la Tierra.
La tripulación está integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen. Para la agencia espacial estadounidense, el éxito del sobrevuelo confirma que Artemis II cumplió el tramo más exigente de su misión y refuerza el programa de regreso humano sostenido a la Luna. Se trata, además, del primer viaje tripulado al entorno lunar desde la era Apolo, más de medio siglo después del Apolo 17.
Tras salir de detrás de la Luna, Orion quedó en trayectoria de retorno libre hacia la Tierra y emprendió el camino de regreso a casa. Si no hay cambios en el cronograma, la misión concluirá este viernes 10 de abril con un amerizaje en el Pacífico, frente a la costa de San Diego. Para entonces, Artemis II ya habrá dejado algo más que un récord: habrá devuelto a la humanidad a la frontera profunda del espacio con una nueva generación de exploradores.