Justicia
Imputaron a seis jugadoras de hockey por un bautismo denunciado como abuso
La Justicia mendocina dio un giro en una causa sensible que llevaba años de idas y vueltas. Seis jugadoras de hockey del Club Alemán de Guaymallén fueron imputadas por abuso sexual simple agravado por la participación de dos o más personas, a raíz de un ritual de bienvenida realizado en 2023 y denunciado por una adolescente que en ese momento tenía 16 años.
El expediente había quedado empantanado tras una primera investigación que terminó archivada en junio de 2025. En aquel momento, la fiscal interviniente consideró que el hecho había sido humillante, pero que no configuraba un delito sexual. Esa decisión fue luego cuestionada por la querella, revisada por un juez y finalmente revertida con intervención de la Procuración de Mendoza.
El hecho investigado ocurrió el 20 de abril de 2023, durante una concentración del plantel femenino de hockey sobre césped del Club Alemán. Según la reconstrucción judicial, seis menores que habían sido promovidas a la primera división fueron sometidas a una “bienvenida” dentro del baño de la cancha, en un contexto que la denunciante describió como degradante, humillante y con connotación sexual.
La acusación formal fue dividida en tandas por el fiscal Mauro Perassi. En esta primera etapa fueron imputadas seis jugadoras de entre 20 y 26 años, aunque en la causa originalmente quedaron bajo sospecha diez integrantes del plantel superior. Las acusadas declararon y reconocieron haber participado del ritual, pero negaron que se hubiera tratado de un abuso sexual.
Uno de los puntos centrales del expediente es precisamente esa discusión: si el bautismo fue una práctica deportiva tradicional que cruzó límites inadmisibles o si, como sostiene la querella, constituyó directamente un delito contra la integridad sexual. Para la Justicia que ordenó reabrir la causa, no solo importa la existencia de contacto físico, sino también el carácter impúdico del acto y la reducción de la víctima a una situación de sometimiento contra su voluntad.
La denuncia original fue impulsada por la familia de la adolescente y también tuvo un rol activo el propio club, que presentó una nota tras tomar conocimiento de lo sucedido. Desde entonces, el caso atravesó pericias, testimonios, dictámenes cruzados y una fuerte controversia pública dentro del ambiente del hockey mendocino.
La reactivación judicial volvió a poner al Club Alemán en el centro de la escena y expuso un debate más amplio sobre los rituales de iniciación en el deporte. Con las primeras imputaciones ya formalizadas, la causa entra ahora en una etapa decisiva: determinar si aquella “bienvenida” fue apenas una práctica humillante o si, como sostiene la acusación, se trató de un abuso que durante demasiado tiempo quedó naturalizado.