Educación
El adolescente que mató a un compañero en Santa Fe volvería a clases de manera virtual
A un mes del tiroteo que conmocionó a Santa Fe, el adolescente de 15 años que mató a su compañero Ian Cabrera, de 13, en la Escuela N° 40 Mariano Moreno de San Cristóbal podría volver a clases bajo una modalidad virtual.
Según informaron medios locales, el regreso a la actividad escolar se analiza para los próximos meses, posiblemente entre junio y julio, siempre bajo seguimiento profesional y con restricciones vinculadas a su situación actual.
El joven permanece alojado en una institución especializada de la provincia, donde recibe tratamiento psicológico y psiquiátrico permanente. La Justicia lo declaró inimputable por su edad, por lo que no puede ser juzgado penalmente como un adulto.
El ataque ocurrió el 30 de marzo, antes del izamiento de la bandera, cuando el adolescente ingresó armado al establecimiento educativo y disparó contra sus compañeros. La víctima fatal fue Ian Cabrera, de 13 años, cuya muerte provocó una profunda conmoción en la comunidad de San Cristóbal.
De acuerdo con la reconstrucción del caso, el alumno habría llevado una escopeta perteneciente a su abuelo oculta dentro de una funda de guitarra. Primero disparó en un baño y luego continuó el ataque en otros sectores de la escuela.
Testigos señalaron que el adolescente actuó con frialdad, lo que reforzó la hipótesis de que el hecho habría sido planificado. El ataque terminó cuando un asistente escolar logró reducirlo hasta la llegada de la Policía.
La investigación posterior abrió nuevas líneas de análisis. Los peritajes sobre su actividad digital habrían detectado vínculos con comunidades online que glorifican masacres escolares, entre ellas espacios asociados a la llamada “True Crime Community”. También se investigaron contactos con otros adolescentes y fue detenido un menor acusado de encubrimiento.
El crimen no solo golpeó a San Cristóbal. En las semanas siguientes, distintas provincias registraron amenazas de tiroteos en escuelas, muchas de ellas vinculadas a retos virales, publicaciones en redes sociales o imitaciones del ataque ocurrido en Santa Fe.
Frente a ese escenario, gobiernos provinciales y autoridades educativas reforzaron protocolos de seguridad, investigaciones internas y medidas de prevención, con llamados a las familias para controlar el uso de celulares, redes sociales y plataformas de mensajería.
El posible regreso del adolescente a clases, aunque sea de manera virtual, vuelve a abrir un debate delicado: cómo garantizar el derecho a la educación de un menor inimputable sin desconocer la gravedad del hecho, el dolor de la familia de la víctima y el impacto que el ataque dejó en toda la comunidad educativa.
Por ahora, la decisión final dependerá de la evolución del tratamiento, de los informes profesionales y de las medidas que dispongan las autoridades judiciales y educativas. El caso sigue bajo estricta observación institucional, mientras San Cristóbal intenta reconstruir una normalidad atravesada por una tragedia que aún permanece abierta.