2026-05-02

Caso Guadalupe Belen Lucero

“No puedo no asociarlo”: la abuela de Guadalupe habló tras la acusación por abuso contra el abuelo paterno

Silvia Domínguez expresó el impacto que generó en la familia materna la imputación contra Roque Lucero. Piden que se investigue su posible vínculo con la desaparición de la niña. Desde la familia paterna rechazan cualquier relación con la causa.

La desaparición de Guadalupe Belén Lucero vuelve a quedar en el centro de la escena con un nuevo y delicado capítulo judicial. La imputación por abuso sexual infantil contra Roque Lucero, abuelo paterno de la niña, generó conmoción y reabrió interrogantes que nunca terminaron de cerrarse.

Desde la familia materna, el impacto fue inmediato.

Silvia Domínguez, abuela de Guadalupe, no ocultó lo que le generó la noticia:
“No puedo no asociarlo a Guadalupe, porque no sabemos qué pasó con ella”, expresó en una entrevista radial.

La mujer relató que se enteraron de la acusación a través de un video difundido por la abogada de las víctimas. A partir de ese momento, dijo, todo volvió a ponerse en movimiento en su cabeza y en la de su hija Yamila, madre de la niña desaparecida en 2021.

“Imaginate nuestra reacción cuando escuchamos la noticia. Es impactante el solo hecho de pensar en Guada en esa situación. No te puedo explicar lo que pasa por nuestra cabeza”, sostuvo.

Un dato que no llegó a la causa principal

Tras conocer la imputación, Silvia y su hija se presentaron en la Fiscalía Federal para saber si esa información formaba parte del expediente por la desaparición de Guadalupe.

Según su testimonio, no.

La denuncia por abuso contra Roque Lucero existiría desde 2024, pero —de acuerdo a lo que indicó la familia— no había sido incorporada a la causa principal.

Ese punto encendió una nueva alarma.

La abogada Soledad Poma de Otaegui, que representa a la familia materna, adelantó que solicitará formalmente que esa acusación sea incorporada al expediente federal que investiga la desaparición de la niña.

Según explicó, existen dos denuncias por abuso contra el abuelo paterno: en una ya se formularon cargos en la justicia provincial y en la otra aún resta la declaración en Cámara Gesell.

Actualmente, Lucero no está detenido, pero tiene medidas de restricción y debió cambiar de domicilio.

Sospechas, antecedentes y críticas

Silvia Domínguez también sostuvo que ya existían versiones previas sobre situaciones similares vinculadas a Lucero.

“Lamentablemente, siempre lo arreglaron entre familias y nosotros nunca nos enteramos”, afirmó.

Consultada sobre si cree que hubo encubrimiento o negligencia, no dudó: dijo que hubo ambas cosas. Además, apuntó contra el accionar inicial de la investigación.

“El accionar de la policía de la provincia con el caso de Guada fue un desastre”, aseguró.

También mencionó que el abuelo paterno trabajaba en la Casa de Gobierno, un dato que, según su mirada, debería haber sido tenido en cuenta en el contexto de la investigación.

“Que se investigue todo”

La abuela fue clara en su pedido: que la Justicia avance sin condicionamientos.

“Si tuvo que ver en la desaparición de Guada, lo va a decidir la justicia y pagará lo que hizo. Y si no tuvo que ver, que pague por lo que le hizo a estas criaturas también”, sostuvo.

El reclamo no es nuevo, pero esta vez aparece atravesado por un dato que reconfigura el escenario.

La respuesta del padre

Desde la familia paterna, la postura es completamente distinta.

Eric Lucero, padre de Guadalupe, salió a responder públicamente y rechazó cualquier intento de vincular a su padre con la desaparición de la niña.

“Mi papá no tuvo nada que ver. Se hicieron allanamientos, declaraciones y todo lo que correspondía. Ya se lo investigó y no tenía relación con la causa”, aseguró.

También cuestionó que el caso vuelva a instalarse mediáticamente a partir de esta nueva acusación.

“¿Para qué quieren volver a investigar algo que ya se investigó? No tiene lógica. Con esto volvemos a estar en el foco otra vez, pero por una causa externa”, planteó.

Y agregó un punto que refleja el clima que rodea al caso:
“Ni siquiera usan el nombre de mi papá, sino que es ‘el abuelo de Guadalupe’. Veo como que tratan de darle un giro a la causa”.

Una herida abierta

A casi cinco años de la desaparición de Guadalupe, cada novedad vuelve a abrir la misma herida.

No hay respuestas.
No hay certezas.
Y cada dato nuevo, lejos de cerrar el caso, lo vuelve más complejo.

La imputación contra el abuelo paterno no establece, por sí sola, un vínculo con la desaparición. Pero para la familia materna, es imposible no mirar todo bajo esa misma pregunta que sigue sin respuesta desde 2021:

¿Qué pasó con Guadalupe?

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