Justicia
La jueza Nora Villegas autorizó la salida de un asesino condenado a perpetua y terminó intentando escapar
Otra salida especial de un preso condenado por un delito grave terminó en alarma en Villa Mercedes. Rodrigo Ezequiel Chilote, condenado a prisión perpetua por el crimen de Jesús Muñoz, intentó fugarse este martes durante un permiso judicial para visitar a su familia.
La autorización había sido otorgada por la jueza de Ejecución Penal de la Segunda Circunscripción Judicial, Nora Villegas. El permiso era por cuatro horas y tenía como objetivo, según la resolución, “afianzar y mejorar los lazos familiares con su hermana”.
Chilote fue trasladado desde el Complejo Penitenciario N°2 “Pampa de las Salinas”, ubicado en La Botija, hasta una vivienda de Villa Mercedes, a más de 230 kilómetros del penal.
El episodio ocurrió cerca de las 12:40, cuando agentes penitenciarios custodiaban la casa donde el interno realizaba la visita, ubicada sobre calle Amaro Galán, en el extremo sur de la ciudad, cerca del Río Quinto.
Según la reconstrucción, dentro de la vivienda se habría simulado una pelea o disturbio. En medio del tumulto, un familiar alertó a los penitenciarios que Chilote había recibido una trompada en el rostro.
Esa maniobra habría sido utilizada para generar confusión y permitir que el condenado saliera corriendo hacia un descampado ubicado en la zona.
Los agentes lograron alcanzarlo y reducirlo, aunque debieron enfrentar la resistencia de familiares del interno, que intentaron impedir que fuera recapturado y subido nuevamente al móvil penitenciario.
Durante el procedimiento, los penitenciarios fueron agredidos. Finalmente, Chilote fue trasladado a la Alcaldía para su resguardo y quedaron iniciadas las actuaciones correspondientes.
El caso generó fuerte preocupación porque Chilote fue condenado el 11 de diciembre de 2024 a prisión perpetua por el crimen de Jesús Muñoz, asesinado durante un asalto en el que le robaron la moto y lo apuñalaron en el corazón.
Por ese hecho también recibieron la misma pena Jonathan Moreno, hermano de Chilote, e Isaías Suárez.
De acuerdo con la causa, el 25 de febrero de 2024 los tres salieron en moto y encontraron a Muñoz junto a su novia en la plaza del barrio 1000 Viviendas. Allí intentaron robarle el rodado. La víctima se resistió y recibió una puñalada letal.
Aunque fue operado de urgencia, los médicos no pudieron salvarle la vida.
Tras los allanamientos posteriores, Chilote terminó aportando información clave para ubicar la moto robada. También declaró que su hermano había sido quien le dio la puñalada a Muñoz, luego de que ambos hubieran estado bebiendo y decidieran salir a “hacer una macana”.
El intento de fuga reavivó cuestionamientos sobre los permisos extraordinarios otorgados a condenados por delitos gravísimos. Según los datos mencionados en la causa, desde el 3 de febrero al 18 de mayo de este año la jueza Villegas autorizó 33 salidas de internos condenados hacia Villa Mercedes.
Entre esos beneficiados había 11 condenados por abuso y 16 por homicidio. Cuatro de ellos cumplen prisión perpetua.
Chilote ya había tenido una salida similar el 27 de febrero, mientras que su hermano Jonathan Moreno también había sido autorizado a salir el 18 de ese mismo mes.
La magistrada ya había sido cuestionada por resoluciones vinculadas a libertades condicionales, salidas transitorias y permisos extraordinarios para personas condenadas por hechos de extrema gravedad.
En agosto de 2024 ocurrió un antecedente similar: Félix Tobares fue trasladado desde La Botija a Villa Mercedes para visitar a su padre, pero evadió la custodia y escapó saltando paredes. Días después fue recapturado. Luego se confirmó que en el lugar no vivía su padre, sino su pareja.
Otro caso que volvió a poner bajo la lupa sus decisiones fue el de Diego Domingo Ponce, condenado a prisión perpetua por el femicidio de Laura Natalia Chirino, de 17 años. En octubre pasado, Villegas le concedió la libertad condicional.
Tres meses después, Ponce entró a robar a una vivienda en Santa Rosa del Conlara, encontró a una niña de 10 años sola y la hirió en el cuello para intentar asesinarla. La víctima sobrevivió tras ser internada en un hospital de Córdoba.
La ley permite salidas temporales de personas privadas de libertad por razones humanitarias, como enfermedad grave, accidente o fallecimiento de familiares o allegados con derecho a visita. Sin embargo, en numerosos casos las autorizaciones se fundamentan en la revinculación familiar.
El intento de fuga de Chilote abre ahora un nuevo capítulo judicial y penitenciario. También vuelve a instalar el debate sobre los controles, los criterios de autorización y el riesgo que implican las salidas extraordinarias de condenados por delitos de máxima gravedad.