2026-08-26

Alerta climática

El Niño podría alcanzar una intensidad histórica y San Luis ya prepara su respuesta

Los pronósticos anticipan un fenómeno fuerte o muy fuerte durante la primavera y el verano. En San Luis, el Gobierno aseguró que trabaja desde el inicio de la gestión con obras, equipamiento y monitoreo para afrontar posibles lluvias extraordinarias.

Según Carla Gulizia, presidenta del Centro Argentino de Meteorólogos, el fenómeno climatológico conocido como El Niño podría alcanzar una intensidad excepcional durante los próximos meses y generar un escenario de lluvias intensas en distintas regiones de la Argentina. Frente a este panorama, San Luis ya activó medidas preventivas y reforzó su infraestructura hídrica para afrontar eventuales episodios extraordinarios.

Las proyecciones internacionales anticipan que El Niño continuará durante la segunda mitad del año y podría alcanzar una intensidad fuerte o muy fuerte hacia fines de 2026. Los mayores impactos se esperan sobre el Litoral y parte de la región pampeana, aunque el comportamiento del fenómeno también podría generar cambios en el régimen de precipitaciones en el centro del país.

En San Luis, el escenario comenzó a ser analizado por el Gobierno provincial. Hace unos días, el presidente de San Luis Agua, Hugo Guzmán Durán, aseguró que la Provincia cuenta con una política preventiva frente a eventos de estas características y que se realizaron distintas obras y adquisiciones para mejorar la capacidad de respuesta.

“Estamos preparados para un evento que es excepcional”, afirmó Guzmán Durán al referirse a la posibilidad de que las lluvias superen los niveles habituales. El funcionario explicó que desde el inicio de la gestión se incorporaron pluviógrafos para monitorear las precipitaciones y se realizaron mediciones de los volúmenes de los diques.

Además, San Luis avanzó en la puesta en valor de los descargadores de fondo de los diques y en distintas obras vinculadas con la infraestructura hídrica, el manejo y la regulación del agua. Estas acciones buscan mejorar el monitoreo y la capacidad de respuesta ante grandes volúmenes de precipitaciones.

Otro de los trabajos realizados fue el reencauzamiento de ríos en sectores considerados críticos, tanto por su cercanía con zonas pobladas como por su impacto potencial sobre campos. Según explicó Guzmán Durán, estas tareas abarcan más de 20 puntos de la provincia y alcanzaron aproximadamente un 90% de ejecución, con finalización prevista para septiembre.

El funcionario también destacó la coordinación con el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) y los municipios. La estrategia apunta a mantener un sistema de información y respuesta conjunta en caso de que las precipitaciones superen los parámetros habituales y puedan generar situaciones de riesgo.

El fenómeno de El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial y puede modificar los patrones de circulación atmosférica. Sus efectos no son iguales en todo el territorio argentino: mientras el Litoral presenta una señal más marcada hacia lluvias abundantes, en San Luis la relación histórica es menos directa y depende también de otros factores atmosféricos.

Por eso, los especialistas advierten que la intensidad del fenómeno no permite anticipar por sí sola cuánta lluvia recibirá una determinada localidad. El comportamiento de cada tormenta dependerá de múltiples variables y deberá ser seguido mediante los pronósticos y alertas oficiales.

Para San Luis, el desafío estará en sostener el monitoreo durante los meses de primavera y verano, cuando se espera que El Niño tenga mayor incidencia. Con obras hídricas, equipos de medición y coordinación entre organismos y municipios, la Provincia busca llegar preparada a un escenario que podría poner a prueba su infraestructura ante lluvias extraordinarias.

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