ANTICONCEPCIÓN
La píldora anticonceptiva cumple 65 años y los métodos de prevención atraviesan una nueva etapa
La píldora anticonceptiva marcó un punto de inflexión en la salud reproductiva. El 9 de mayo de 1960, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó Enovid como el primer anticonceptivo oral de uso generalizado. Desde entonces, las formulaciones fueron modificándose, con menores dosis hormonales y la incorporación de nuevos principios activos.
Más opciones y mayor duración
Uno de los cambios destacados en los últimos años está relacionado con los llamados métodos anticonceptivos reversibles de larga duración. En Argentina, la ANMAT aprobó recientemente extender de cinco a ocho años el uso del DIU hormonal de levonorgestrel de 52 miligramos, manteniendo una eficacia acumulada del 99,32%, según el informe difundido por Noticias Argentinas.
Los implantes subdérmicos también forman parte de este grupo de métodos, que tienen como característica principal que no requieren una acción diaria por parte de la persona que los utiliza.
Los especialistas destacan que esta evolución permite ampliar las alternativas disponibles y adaptar la elección del método a las necesidades, preferencias y proyectos de cada persona.
El preservativo sigue siendo clave
En paralelo con la evolución de los métodos hormonales y de larga duración, especialistas advierten sobre una situación diferente: la preocupación por la disminución del uso y la distribución del preservativo.
A diferencia de otros métodos anticonceptivos, el preservativo cumple además una función fundamental en la prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS). Por ese motivo, los especialistas remarcan la importancia de sostener su utilización dentro de las estrategias de prevención.
La discusión actual, por lo tanto, no se limita a la eficacia de cada método, sino también al acceso, la información disponible y la posibilidad de elegir una alternativa adecuada para cada situación.
Una historia que comenzó hace 65 años
La evolución de la anticoncepción oral estuvo marcada por sucesivos cambios. Las primeras formulaciones utilizaban dosis hormonales superiores a las actuales y, con el paso de las décadas, se desarrollaron nuevas combinaciones destinadas a mejorar su tolerancia y reducir determinados efectos adversos.
En el siglo XXI también aparecieron nuevas alternativas, entre ellas formulaciones que incorporan estetrol, un estrógeno de características diferentes a los utilizados tradicionalmente.
A 65 años de aquel primer paso, la anticoncepción reúne hoy un abanico mucho más amplio de posibilidades. El desafío planteado por los especialistas pasa por que esos avances se traduzcan también en información, acceso y decisiones basadas en evidencia, dentro de una consulta individual con profesionales de la salud.
El desafío actual
El Día Mundial de la Anticoncepción busca promover el conocimiento sobre los distintos métodos y favorecer una planificación familiar informada. Según datos citados por especialistas, a nivel mundial casi la mitad de los embarazos registrados en 2022 no fueron intencionales.
En este contexto, la historia de la píldora anticonceptiva muestra cómo seis décadas y media de investigación modificaron las posibilidades de prevención. Pero también plantea nuevos desafíos: mantener el acceso a los métodos, combatir la desinformación y garantizar que cada persona pueda recibir asesoramiento profesional para elegir la alternativa que mejor se adapte a sus necesidades.