2026-09-30

Irak

Estados Unidos terminó su misión militar en Irak tras 12 años de combate al ISIS

Las últimas fuerzas de la coalición abandonaron la base aérea de Erbil y Washington dio por concluida la Operación Inherent Resolve en territorio iraquí. Bagdad asumirá la responsabilidad principal de la seguridad, aunque continuará la cooperación militar con Estados Unidos.

Estados Unidos anunció este miércoles el fin formal de su misión militar contra el Estado Islámico en Irak, después de completar la retirada de tropas y equipamiento de la base aérea de Erbil, en la región autónoma del Kurdistán.

El Comando Central estadounidense (CENTCOM) confirmó que la salida marca el cierre en territorio iraquí de la Operación Inherent Resolve, iniciada en 2014 después de que ISIS conquistara amplias regiones de Irak y Siria.

La decisión estaba prevista en el acuerdo alcanzado por Washington y Bagdad en septiembre de 2024 y pone fin a una campaña militar de 12 años contra el grupo yihadista.

“El retiro ordenado de las fuerzas y equipos de la coalición de la base aérea de Erbil marca la conclusión exitosa de la misión militar”, señaló el Pentágono.

La salida no significa, sin embargo, una ruptura de la cooperación militar entre ambos países.

Estados Unidos pasará de una estructura de guerra encabezada por una coalición internacional a una relación bilateral de seguridad con Irak. Washington anticipó que continuará ofreciendo entrenamiento específico e información de inteligencia a las fuerzas iraquíes.

Irak queda al frente de su seguridad

La base de Erbil fue durante años uno de los principales centros operativos de la coalición y llegó a albergar a la mayor parte de los aproximadamente 1.500 militares estadounidenses y aliados destinados a las operaciones contra ISIS en esa etapa final.

Con la retirada, la responsabilidad principal para contener a las células que todavía mantiene el Estado Islámico recaerá sobre las fuerzas de seguridad de Irak, incluidos los Peshmerga kurdos.

ISIS perdió el control territorial que había conseguido imponer sobre grandes extensiones del país en 2017, pero la organización no desapareció. Todavía conserva células clandestinas capaces de realizar ataques, una situación que Estados Unidos y el propio Gobierno iraquí reconocen como uno de los desafíos de la nueva etapa.

También persiste una discusión interna sobre el papel de los grupos armados vinculados con Irán. El Gobierno de Bagdad busca reforzar el control estatal sobre las armas, mientras algunas de esas organizaciones mantienen estructuras militares propias y una fuerte influencia política.

El primer ministro iraquí, Ali Faleh al-Zaidi, sostuvo que el retiro abre una nueva etapa para el país, aunque aclaró que el fin de la coalición “no significa el fin de nuestra batalla contra el terrorismo”, sino el comienzo de una fase en la que Irak asumirá plenamente su seguridad.

La misión contra ISIS continúa fuera de Irak

El cierre de la operación en Irak tampoco representa el fin de la Operación Inherent Resolve en Medio Oriente.

CENTCOM informó que la Fuerza de Tarea Conjunta Combinada permanece activa y trasladó su cuartel general a Jordania, desde donde continuará coordinando acciones contra ISIS en Siria junto con otros integrantes de la coalición y las autoridades sirias.

Las fuerzas estadounidenses y aliadas desplegadas en distintos puntos de la región también permanecerán preparadas para responder ante una eventual reaparición significativa de la organización extremista.

El repliegue cierra además un capítulo distinto al de la invasión estadounidense de 2003.

Estados Unidos ingresó militarmente en Irak aquel año para derrocar a Saddam Hussein. Sus fuerzas abandonaron el país en 2011, pero regresaron en 2014 después del avance del Estado Islámico y de la caída de amplios territorios, incluida Mosul, en manos de los yihadistas.

Irak celebrará el Día de la Soberanía

El Gobierno iraquí decidió convertir el 1° de octubre, primer día posterior a la retirada, en el denominado Día de la Soberanía de Irak.

Al-Zaidi ordenó realizar actos oficiales en ministerios, organismos públicos y gobernaciones para conmemorar el fin de la presencia militar de la coalición.

Para Bagdad, el retiro representa la transferencia definitiva de la responsabilidad militar a las instituciones nacionales. Para Washington, supone el paso de una misión de combate multinacional a una relación de cooperación bilateral.

La incógnita estará ahora en lo que ocurra después de la salida. La capacidad de las fuerzas iraquíes para contener a las células de ISIS, controlar a las organizaciones armadas que operan fuera de la estructura estatal y sostener la estabilidad interna será la verdadera prueba de la etapa que comienza el 1° de octubre.

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