2026-10-05

Rusia

Murió una investigadora de un laboratorio antipeste y casi 200 personas quedaron bajo vigilancia

La científica, de 28 años, trabajaba en un instituto especializado en enfermedades peligrosas de Siberia. Rusia investiga la causa de su muerte y activó medidas sanitarias. Hasta ahora no confirmó que se trate de peste ni que haya ocurrido un accidente en el laboratorio.

Una investigadora de 28 años que trabajaba en un instituto especializado en enfermedades infecciosas peligrosas murió en Siberia después de desarrollar una grave neumonía de origen todavía desconocido. El caso activó un amplio operativo sanitario y dejó a cerca de 200 personas bajo observación médica.

El episodio ocurrió en Shelekhov, cerca de la ciudad rusa de Irkutsk, donde funciona el Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente, dependiente del organismo sanitario Rospotrebnadzor.

La mujer fue internada a fines de septiembre con un cuadro respiratorio severo, requirió asistencia mecánica y murió el 2 de octubre. Las autoridades rusas informaron oficialmente que el diagnóstico continúa siendo una “neumonía de etiología desconocida”.

La preocupación creció luego de que medios independientes de la región difundieran una versión según la cual la investigadora habría roto accidentalmente un tubo con material biológico mientras trabajaba en el laboratorio. Algunas publicaciones fueron todavía más lejos y señalaron que podría haber contenido la bacteria Yersinia pestis, causante de la peste.

Ese supuesto accidente no fue confirmado oficialmente.

Rospotrebnadzor aseguró que las investigaciones realizadas hasta ahora no detectaron microorganismos patógenos vinculados con el trabajo de la científica ni encontraron evidencias de un incidente dentro del instituto. Tampoco existe, por el momento, confirmación oficial de un caso de peste.

La respuesta sanitaria, sin embargo, fue inmediata. El gobernador de Irkutsk, Igor Kobzev, encabezó una reunión extraordinaria de la comisión antiepidémica regional ante lo que definió como un caso sospechoso de una “infección particularmente peligrosa”.

Todos los contactos identificados quedaron bajo supervisión médica. Según las autoridades, ninguno presentó síntomas y los análisis realizados dieron negativo.

Medios regionales informaron que fueron identificadas unas 197 personas que pudieron haber tenido contacto con la investigadora y que 189 habrían sido internadas u observadas preventivamente. Esa cifra no fue detallada oficialmente por Rospotrebnadzor, que se limitó a confirmar el seguimiento epidemiológico de los contactos.

Parte del hospital de Shelekhov aplicó restricciones preventivas y una planta de aluminio cercana dispuso el uso de barbijos entre sus trabajadores. También hubo modificaciones en algunas actividades públicas mientras avanzaban los controles.

El jefe de la vecina república de Buriatia, Alexei Tsydenov, llegó a señalar que la muerte podía estar “posiblemente” relacionada con la peste, aunque inmediatamente aclaró que no existe un brote confirmado de esa enfermedad en la región.

La peste neumónica es una de las formas más graves de la enfermedad provocada por Yersinia pestis y puede transmitirse entre personas mediante gotas respiratorias cuando existe contacto cercano. Sin tratamiento temprano puede ser mortal, aunque actualmente existen antibióticos eficaces.

El caso permanece bajo investigación y, por ahora, la principal incógnita sigue siendo qué provocó la neumonía que terminó con la vida de la investigadora. Mientras continúan los análisis, las autoridades rusas insisten en que la situación epidemiológica en Irkutsk y Shelekhov permanece estable y que no existen evidencias oficiales de un brote de peste.

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