2026-10-05

MALVINAS

Halliburton se retiró del proyecto petrolero en Malvinas y Rockhopper se desplomó en Londres

La compañía estadounidense confirmó que no participará en actividades de exploración o producción en torno a las islas. Rockhopper, socio de Navitas en el proyecto Sea Lion, busca reemplazar contratistas y asegura que la iniciativa continúa.

La tensión en torno al proyecto petrolero Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, sumó un nuevo capítulo con la decisión de Halliburton de retirarse de las actividades vinculadas a la exploración y producción de hidrocarburos en el área.

La compañía estadounidense comunicó que ni ella ni sus subsidiarias continuarán trabajando en proyectos de exploración o producción “en o alrededor de las islas Malvinas”, luego de tomar contacto con autoridades argentinas que le informaron sobre la nueva legislación civil y penal relacionada con la explotación de recursos naturales sin autorización de Buenos Aires.

Fuerte impacto en la Bolsa de Londres

La salida de Halliburton tuvo un efecto inmediato sobre Rockhopper Exploration, la petrolera británica que participa del proyecto junto con la israelí Navitas Petroleum.

Las acciones de Rockhopper llegaron a caer alrededor de un 19% este lunes en la Bolsa de Londres y acumulan una fuerte pérdida durante las últimas semanas. La compañía tiene una participación del 35% en Sea Lion, mientras que Navitas posee el 65% y está a cargo de la operación.

El retroceso bursátil se produce en un contexto de creciente presión del Gobierno argentino sobre las empresas involucradas en la explotación de hidrocarburos en las islas, cuya soberanía es reclamada por la Argentina y permanece bajo administración británica.

Rockhopper asegura que el proyecto continúa

A pesar de la salida de Halliburton, Rockhopper y Navitas comunicaron que mantienen su intención de avanzar con Sea Lion.

La empresa informó que se encuentra trabajando para reemplazar a dos contratistas que dejaron de participar en el proyecto y que realizará los ajustes necesarios para mantener el desarrollo. Según la compañía, por el momento no prevé un impacto material adverso sobre la iniciativa.

Sin embargo, la propia comunicación de Rockhopper reconoce que existen riesgos vinculados con la demora o imposibilidad de reemplazar a los contratistas, una eventual salida de otras empresas y una posible escalada de las medidas impulsadas por Argentina.

La disputa también llegó a la Justicia

El conflicto se desarrolla en paralelo con la ofensiva diplomática y judicial del Gobierno argentino. En septiembre, la Argentina presentó una denuncia penal contra Navitas y sus ejecutivos por las actividades desarrolladas en las Malvinas sin autorización de Buenos Aires.

Además, el Gobierno de Javier Milei anunció que buscará recurrir a mecanismos internacionales para frenar el desarrollo de Sea Lion y cuestionó la explotación de recursos naturales en el área en disputa.

El proyecto tiene previsto avanzar hacia la producción de petróleo en los próximos años, por lo que la salida de empresas contratistas y las medidas impulsadas desde la Argentina agregan incertidumbre sobre su ejecución y sus plazos.

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