Sudamericana

Arruabarrena confía en la remontada de Boca ante Vasco: “Faltan 90 minutos y somos Boca”

El entrenador reconoció que Boca estuvo impreciso en la derrota 1-0 en la Bombonera, pero transmitió confianza de cara a la revancha en Brasil. El resultado también terminó con una racha de 17 partidos sin derrotas.

Rodolfo Arruabarrena eligió bajar la tensión después del golpe que sufrió Boca en la Bombonera. La derrota por 1-0 ante Vasco da Gama, en la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana, complicó el camino hacia la final, pero el entrenador dejó un mensaje directo para los hinchas.

“A la gente le digo que mantenga la ilusión. Faltan 90 minutos y somos Boca”, afirmó el técnico después del encuentro.

El Xeneize deberá revertir la serie el próximo martes 20 de octubre, desde las 21:30, en Brasil. Para avanzar directamente a la final necesita imponerse por dos o más goles de diferencia. Si gana por uno, la clasificación se resolverá mediante una tanda de penales.

Arruabarrena remarcó que el traspié no puede modificar el objetivo del plantel. “Una derrota no nos tiene que bajar los brazos, no hay tiempo para bajar la cabeza”, sostuvo.

Y agregó: “Este es un club en el que te caés y te tenés que levantar. Un resultado adverso no nos tiene que cambiar las ganas de hacer historia”.

Una noche sin claridad para Boca

El entrenador también fue autocrítico con el funcionamiento del equipo.

“No fue nuestro mejor partido, estuvimos muy acelerados y nos costó encontrarle la vuelta”, reconoció sobre una actuación en la que Boca tuvo dificultades para generar juego con continuidad.

El equipo sintió la ausencia de Leandro Paredes, aunque Arruabarrena evitó utilizar la baja de su capitán como explicación exclusiva del rendimiento.

Para reemplazarlo eligió a Williams Alarcón, con la intención de conservar una línea de tres mediocampistas y reforzar la zona central frente al juego interno del conjunto brasileño.

En ataque, además, sorprendió con la titularidad de Enner Valencia por encima de Miguel Merentiel. El DT explicó que la elección estuvo relacionada con la capacidad del ecuatoriano para imponerse en el juego aéreo.

Se terminó el invicto de 17 partidos

La derrota tuvo además un efecto estadístico.

Boca llevaba 17 encuentros oficiales sin perder, la mejor racha del club desde que Juan Román Riquelme asumió funciones dirigenciales. El último empate frente a Instituto le había permitido superar los 16 partidos invicto conseguidos durante el segundo ciclo de Miguel Ángel Russo.

Vasco da Gama terminó con esa serie en el momento más delicado del semestre y obligó al conjunto argentino a buscar la remontada fuera de casa.

Antes de la revancha, Talleres

Boca tendrá un compromiso importante antes de volver a pensar exclusivamente en la Copa Sudamericana.

Este viernes recibirá a Talleres de Córdoba por el Torneo Clausura, un partido relevante también para la tabla anual. Arruabarrena anticipó que intentará poner lo mejor disponible pese a la cercanía de la semifinal.

Después llegará el viaje a Río de Janeiro y una revancha que definirá buena parte del semestre.

Boca quedó golpeado, perdió su invicto y parte con desventaja. Pero Arruabarrena eligió aferrarse a la historia y al peso de la camiseta para sostener la confianza antes de los últimos 90 minutos: “Somos Boca”.

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