Alerta meteorológica
Del calor a la tormenta: dónde se llegó a 40°C y cuánto llovió en San Luis
San Luis atravesó una jornada atravesada por extremos climáticos, con una combinación típica de ola de calor e ingreso de inestabilidad. De acuerdo con los datos de la Red de Estaciones Meteorológicas (REM), este viernes se registraron temperaturas máximas sofocantes que alcanzaron los 40°C en distintos puntos de la provincia. Más tarde, el escenario cambió con la llegada de precipitaciones que, en algunos sectores, fueron intensas y dejaron acumulados superiores a los 50 milímetros.
El ranking de temperaturas máximas ubicó a Zanjitas, Beazley y La Botija como las localidades con los valores más altos: 40°C. Apenas por debajo se posicionaron Unión, Desaguadero, La Tranca, Quebrada de las Higueritas, Los Coros y La Angelina, con 39°C, reflejando un amplio corredor provincial bajo condiciones de calor agobiante.
En otras localidades, las máximas oscilaron entre 37°C y 38°C, con registros destacados en Villa Mercedes, Justo Daract, Quines, Anchorena, Villa Reynolds y San Luis rural, lo que confirmó que el fenómeno no fue aislado, sino generalizado en gran parte del territorio.
Sin embargo, el alivio llegó con la lluvia, aunque de manera despareja según la región. El informe de precipitaciones acumuladas de la REM señaló que Potrero de los Funes encabezó el registro con 74,2 milímetros acumulados entre la mañana del viernes y la del sábado, un volumen significativo para pocas horas.
Detrás se ubicaron La Punta (61,3 mm), Las Chacras JK (56,6 mm), El Trapiche (51,8 mm) y el Aeropuerto de San Luis (48,1 mm), en un mapa de tormentas que impactó con fuerza en el área centro y en zonas serranas.
También se destacaron los acumulados en Valle de Pancanta (43,7 mm), San Luis rural (36,7 mm), Estancia Grande (33,2 mm) y La Cumbre (31,4 mm). En el sur provincial, en tanto, localidades como Naschel, Donovan, Nogolí y Paso Grande superaron los 24 milímetros, con precipitaciones que colaboraron a cortar la seguidilla de calor extremo.
El saldo de la jornada deja una postal clara: un territorio que pasó del aire pesado y temperaturas récord al alivio de las tormentas en cuestión de horas. Para las próximas jornadas, el foco estará puesto en la evolución de la inestabilidad y en el impacto de estos eventos sobre rutas, servicios y zonas sensibles, especialmente donde los acumulados fueron más altos.