viernes 9 de octubre de 2026

Política y Justicia

Latini dijo que su condena fue armada y acusó al Gobierno de usar la Justicia para destruirlo

El exministro de Seguridad, Claudio Latini, sostuvo que su condena a dos años y medio en suspenso es “una persecución política” y acusó a la actual titular del área, Nancy Sosa, de haber “armado una causa” con apoyo del Gobierno de Claudio Poggi.
Latini habló de los robos, la malicia de Nancy Sosa y su llanto
Latini habló de los robos, la malicia de Nancy Sosa y su llanto

A una semana de la sentencia que lo condenó a dos años y medio de prisión en suspenso por peculado, el exministro de Seguridad de San Luis, Claudio Latini, rompió el silencio y cargó con dureza contra el Gobierno provincial y su sucesora, Nancy Sosa, a quienes acusó de llevar adelante “una persecución política con fines de destrucción personal y familiar”.

“Ella le tiró la lengua a algunos funcionarios para armar una historia que no es real”, aseguró el excomisario en una entrevista radial, donde reiteró que es inocente y que nunca se robó nada. “Lo que saqué del edificio eran cosas mías: tres estanterías, un dispenser, libros, cuadros y objetos personales”, explicó al referirse a los elementos que motivaron la denuncia por sustracción de bienes públicos.

Latini negó haberse llevado televisores, una notebook, monopatines o sillones del Ministerio, y sostuvo que esos objetos “fueron denunciados como perdidos o robados por personal de Seguridad Comunitaria”. “Nunca sustraje nada del Estado, jamás en mi vida, pero sabíamos que venían contra nosotros con este grado de malicia”, enfatizó.

El exministro aseguró que el conflicto con Sosa tiene antecedentes de vieja data, desde que ambos compartían trabajo en la fuerza. “Ella tiene una bronca personal que arrastra desde hace años, y ahora la transformó en una campaña pública”, afirmó.

En su declaración, también cuestionó la situación actual de la seguridad en la provincia y pidió que “el Ministerio deje de perseguir a policías y funcionarios para enfocarse en cuidar a la gente”. “Yo vivo en Juana Koslay y roban todos los días. Nunca se vio tanta inseguridad como ahora”, expresó.

Latini denunció además que la persecución política se extendió a su familia, luego de su salida del cargo. “A mi esposa la echaron de la Policía, a mis dos hijos los sacaron de sus trabajos en Laboratorios Puntanos y en la Secretaría de Vivienda, y hasta una prima perdió su puesto solo por llevar mi apellido”, relató.

Uno de los momentos más comentados del juicio fue su llanto al escuchar la condena. Lejos de negarlo, el exministro explicó: “No fue debilidad, fue bronca e impotencia. Me dolió la injusticia y las burlas que hicieron desde el Gobierno”. Confirmó que apelará la sentencia y que seguirá defendiendo su nombre “en todos los ámbitos posibles”.

Latini recordó además que, tras el cambio de gobierno, Claudio Poggi había advertido públicamente que expulsaría a funcionarios de la gestión anterior. “Si el gobernador decía que nos iban a correr a patadas, ¿para qué iba a volver a Terrazas?”, cuestionó.

Con tono desafiante, insistió en que la campaña de desprestigio no lo hará retroceder. “Me quieren destrozar políticamente, pero no van a poder. Yo tengo la conciencia tranquila y la gente sabe quién soy”, concluyó.