lunes 14 de septiembre de 2026

Alerta meteorológica

Viernes sofocante en San Luis y fin de semana con alerta por tormentas y posible granizo

La provincia seguirá bajo temperaturas muy altas este viernes, con máximas cercanas a 36°C. El sábado y el domingo crecerá la inestabilidad y el Servicio Meteorológico Nacional emitió alerta amarilla por tormentas, con riesgo de ráfagas intensas, granizo y lluvias fuertes en cortos períodos.
El calor no dará tregua este viernes.
El calor no dará tregua este viernes.

El calor no afloja en San Luis y este viernes se perfila como otra jornada exigente, con condiciones calurosas y cielo mayormente nublado. El pronóstico ubica la máxima en torno a 36°C y una mínima cercana a 20°C, en un escenario que mantiene a la provincia con estrés térmico y el foco puesto en el comportamiento del viento.

El cambio más marcado llegaría con el fin de semana: el sábado continuará caluroso, con máximas alrededor de 35°C, pero con un aumento de nubosidad que abre la puerta a la inestabilidad. Para el domingo, el ambiente seguiría pesado, con una máxima estimada en 34°C, aunque con chances de precipitaciones aisladas y mejorías temporarias.

En paralelo, el Servicio Meteorológico Nacional emitió alerta amarilla por tormentas para la provincia: el aviso contempla tormentas aisladas fuertes, algunas localmente severas, con posible caída de granizo, fuerte actividad eléctrica, lluvia intensa en cortos períodos y ráfagas que podrían alcanzar los 90 km/h, con acumulados estimados entre 20 y 50 milímetros (con posibilidad de superarse puntualmente).

El alivio térmico, si se consolida el cuadro de tormentas, podría sentirse recién desde el lunes, cuando el pronóstico marca un descenso más notorio de la máxima, junto a la probabilidad de tormentas en horas de la tarde.

Ante este escenario, las recomendaciones se centran en medidas básicas de prevención: evitar exponerse al sol en horas pico, hidratarse, asegurar objetos que puedan volarse, mantener limpios desagües y, si se activa la tormenta, resguardarse en lugares cerrados y no permanecer al aire libre por riesgo de descargas eléctricas.