jueves 22 de octubre de 2026

Salud

Un nuevo análisis de sangre avanza en la detección temprana del cáncer y otras enfermedades

Un estudio de la UCLA presentó MethylScan, un test experimental que analiza ADN libre en sangre para detectar señales de cáncer, daño hepático y otras alteraciones orgánicas. Aún no está disponible para uso clínico, pero mostró resultados prometedores en más de mil personas.
Un nuevo método avanza hacia la detección del cáncer con un análisis de sangre
Un nuevo método avanza hacia la detección del cáncer con un análisis de sangre

La posibilidad de detectar cáncer y otras enfermedades a partir de una simple extracción de sangre dio un nuevo paso en la investigación científica. Un equipo de la Universidad de California en Los Ángeles presentó un método experimental llamado MethylScan, capaz de identificar señales asociadas a distintos tumores, enfermedades hepáticas y daños en otros órganos mediante el análisis del ADN libre que circula en la sangre. El trabajo fue publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences y, por ahora, se mantiene en fase de desarrollo.

El sistema se apoya en una idea que viene ganando terreno en medicina: cuando las células mueren, liberan pequeños fragmentos de ADN al torrente sanguíneo. Ese material, conocido como ADN libre o cell-free DNA, arrastra huellas moleculares de lo que está ocurriendo en distintos tejidos del cuerpo. En vez de buscar mutaciones específicas, como hacen otras biopsias líquidas, MethylScan analiza los patrones de metilación del ADN, es decir, marcas químicas que cambian cuando una célula se enferma o se vuelve cancerosa.

Uno de los principales obstáculos de esta clase de pruebas es el llamado “ruido de fondo”. La mayor parte del ADN libre en sangre no proviene de tumores ni de órganos dañados, sino de células sanguíneas normales. Para resolver ese problema, los investigadores diseñaron una técnica que elimina selectivamente gran parte de ese ADN no relevante antes de la secuenciación. De ese modo, el test logra concentrarse mejor en las señales anómalas y reducir de manera importante el costo del análisis.

La validación del método se realizó en 1.061 personas. Allí se incluyeron pacientes con cáncer de hígado, pulmón, ovario y estómago, además de personas con hepatitis B, hepatitis C, enfermedad hepática asociada al alcohol, trastornos metabólicos, nódulos pulmonares benignos y participantes sanos. Luego, los investigadores aplicaron algoritmos de aprendizaje automático para interpretar los datos de metilación y distinguir los distintos cuadros clínicos.

Los resultados fueron auspiciosos, aunque todavía preliminares. El estudio reportó una especificidad del 98% para la detección multicáncer, lo que implica una baja tasa de falsos positivos, y una sensibilidad global cercana al 63% para detectar cánceres en todas sus etapas. En el seguimiento del cáncer de hígado en personas de alto riesgo, la prueba detectó casi el 80% de los casos, con una especificidad de algo más del 90%.

Más allá del cáncer, los autores sostienen que el sistema podría servir como una especie de “radar de salud”, porque los patrones de metilación también ayudan a identificar de qué tejido o de qué órgano proviene la señal alterada. Esa capacidad para señalar el origen del problema es uno de los puntos más valorados del trabajo, ya que podría permitir una vigilancia más amplia del estado general del organismo a partir de una sola muestra.

Por ahora, sin embargo, no se trata de una prueba lista para consultorio. Los propios investigadores aclararon que será necesario realizar más ensayos para confirmar su rendimiento en poblaciones más amplias y en escenarios clínicos reales. También estimaron que, si el método logra avanzar hacia una aplicación práctica, su costo podría rondar los 20 dólares, muy por debajo de otras tecnologías similares.

El hallazgo no implica que ya exista un análisis universal capaz de diagnosticar cualquier enfermedad con una sola extracción. Pero sí marca un avance importante en esa dirección. En un campo donde la detección temprana puede cambiar por completo el pronóstico de un paciente, la posibilidad de contar en el futuro con un test de sangre más accesible, sensible y amplio vuelve a encender una expectativa que hasta hace poco parecía lejana.