Caso Guadalupe
“Justicia podrida y corrupta”: la mamá de Guadalupe apuntó por no investigar al abuelo paterno
A casi cinco años de la desaparición de Guadalupe Belén Lucero, el reclamo de su familia volvió a estallar en público con una acusación directa: la Justicia provincial fue señalada como “podrida y corrupta” por no haber investigado al abuelo paterno pese a la existencia de denuncias previas.
El mensaje lo publicó Yamila Cialone, madre de la niña, en sus redes sociales. Fue un descargo extenso, cargado de dolor y de cuestionamientos, en el que dejó en claro su postura:
“Yo busco a mi hija, caiga quien caiga”.
“Mientras todos seguimos siendo investigados por la desaparición de mi hija, hay alguien que casi no fue investigado: su abuelo paterno”, escribió.
Denuncias que —según afirma— fueron ignoradas
Cialone sostuvo que la situación no es nueva y que ya en 2021 el propio abuelo paterno, Roque Lucero, había declarado en la causa tener una denuncia por abuso contra una menor.
“Esa información existía. Estaba en la causa. Y aun así, fue omitida y no se investigó como correspondía”, cuestionó.
En ese contexto, apuntó directamente contra la fiscal Virginia Palacios y su equipo:
“¿Por qué lo dio ‘por no importante’?”, planteó.
La madre aclaró que no está afirmando una responsabilidad directa en la desaparición de su hija, pero sí exige que se investigue a fondo.
“Nunca me escucharon, más allá de si tenga que ver o no con mi hija”, expresó.
Un dato reciente que reactivó el reclamo
El descargo se conoció después de que se confirmara la imputación contra el abuelo paterno por abuso sexual gravemente ultrajante, en una causa iniciada en noviembre de 2024.
Según relató Cialone, el pasado 30 de abril tomó conocimiento de nuevas denuncias y decidió acudir a la Fiscalía Federal. Allí, afirmó, le dijeron que no tenían información sobre esos antecedentes.
“¿Cómo puede ser? ¿Cómo puede fallar así la Justicia provincial? ¿Qué quieren tapar?”, cuestionó.
Ese punto volvió a poner bajo la lupa la posible falta de articulación entre fueros y el tratamiento de información clave en una causa que sigue sin respuestas.
Cuestionamientos al padre de la niña
El mensaje también incluyó críticas directas a Eric Lucero, padre de Guadalupe. Cialone sostuvo que conocía las acusaciones contra su propio padre y no lo informó.
“Lo que más me duele: mi hijo, hermano mayor de Guada, estuvo en contacto con esta persona. Y el padre de mi hija sabía de estas acusaciones desde el primer momento y eligió callar”, escribió.
En otro tramo, vinculó ese silencio con la falta de unidad en la búsqueda de la niña:
“Ahora entiendo por qué jamás quisiste aliarte conmigo para buscar a nuestra hija”.
“No se protege a nadie”
La madre fue contundente en uno de los pasajes más fuertes de su publicación:
“Cuando tu hija está desaparecida, no se cubre a nadie. No se duda. No se mira para otro lado. Se investiga todo. A todos”.
Y reforzó esa idea con una frase que sintetiza su reclamo:
“Yo no voy a proteger a nadie. No me importa quién sea, el apellido o el vínculo. Caiga quien caiga”.
Hacia el final, el mensaje volvió a poner el foco en el funcionamiento judicial. Cialone habló de una “Justicia podrida y corrupta” y aseguró que durante estos años enfrentó “atropellos, hostigamiento y falsas acusaciones con tal de tapar todo”.
También extendió su mensaje a otras posibles víctimas:
“Ninguna otra niña debería pasar por esto. Hay que escucharlas, apoyarlas y acompañar”.
A casi cinco años, el caso sigue sin resolverse.
Y cada nueva revelación no solo reabre la herida, sino que profundiza una pregunta que sigue sin respuesta:
qué pasó con Guadalupe.