domingo 6 de septiembre de 2026

Ciencia

La NASA mostró cómo los terremotos movieron la superficie de Venezuela

Científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro analizaron datos satelitales para medir el desplazamiento del terreno tras los sismos del 24 de junio. Los mapas permiten identificar las zonas más afectadas y orientar tareas de rescate.
La NASA mostró cómo los terremotos desplazaron la superficie terrestre en Venezuela
La NASA mostró cómo los terremotos desplazaron la superficie terrestre en Venezuela

La NASA difundió un análisis satelital que muestra cómo los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio provocaron desplazamientos en la superficie terrestre y dejaron una huella visible desde el espacio.

El estudio fue realizado por científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la agencia estadounidense, a partir de datos obtenidos por satélites Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea.

Los mapas generados permiten observar los movimientos del terreno después del doblete sísmico que afectó a distintas regiones del país. La información resulta clave para dimensionar el impacto del fenómeno, evaluar daños estructurales y asistir en la planificación de los operativos de emergencia.

Según los primeros análisis, la superficie se desplazó en distintas direcciones. En las imágenes procesadas, los tonos rojos señalan movimientos hacia el este, los azules hacia el oeste y las zonas amarillas indican desplazamientos prácticamente nulos.

Los datos fueron elaborados a partir de imágenes tomadas antes y después de los sismos, lo que permitió comparar los cambios registrados en el terreno. Aunque se trata de información preliminar y sujeta a validación, los especialistas destacaron su valor para identificar las áreas con mayor afectación.

El informe señala que los movimientos principales ocurrieron en el plano horizontal, aunque también se detectaron desplazamientos verticales menores. La resolución de los mapas alcanza los 80 metros, una escala que ayuda a precisar la extensión del daño.

Las estimaciones iniciales indican que cerca de 58.870 edificios habrían resultado dañados o destruidos en las zonas de mayor impacto, especialmente en áreas cercanas a San Felipe y Yumare.

Además del desplazamiento del terreno, los sistemas de observación permitieron detectar posibles cortes de energía mediante la comparación de imágenes nocturnas tomadas antes y después del evento. Entre las zonas bajo análisis figuran Carabobo, La Guaira, Caracas y Aragua.

El sistema Copernicus de la Unión Europea también fue activado para mapear el territorio afectado y generar análisis automáticos sobre el daño estructural. Esa información ayuda a definir rutas de acceso, zonas seguras y sectores donde podrían concentrarse tareas de rescate y remoción de escombros.

A la asistencia satelital se sumaron otros sistemas internacionales de monitoreo, con el objetivo de aportar información en tiempo real para los equipos que trabajan en el terreno.

El impacto de los terremotos también fue registrado a miles de kilómetros. En Argentina, el Observatorio Argentino Alemán de Geodesia, ubicado en Berazategui, detectó la llegada de las ondas sísmicas mediante un sismómetro de alta precisión.

Según los registros, la onda primaria tardó unos ocho minutos y medio en llegar desde el epicentro hasta el observatorio, ubicado a más de 5.000 kilómetros de distancia.

El análisis preliminar de Naciones Unidas estimó que los daños físicos directos provocados por los terremotos ascienden a unos 6.700 millones de dólares, con un rango posible de pérdidas de entre 4.700 millones y 8.700 millones.

Más allá de las cifras, el trabajo satelital expone el rol creciente de la tecnología espacial ante desastres naturales. En este caso, las imágenes no solo permiten medir cómo se movió la Tierra, sino también orientar decisiones urgentes para asistir a las comunidades afectadas.