sábado 31 de octubre de 2026

Paleontología

Descubrieron en Neuquén una nueva especie de dinosaurio carnívoro que medía siete metros

El Rinconraptor pipoae vivió hace unos 86 millones de años y fue identificado a partir de restos fósiles encontrados cerca de Rincón de los Sauces. La investigación fue liderada por especialistas del CONICET y el nombre de la especie homenajea a una científica fallecida en 2020.

El Rinconraptor pipoae vivió hace unos 86 millones de años y fue identificado a partir de restos fósiles encontrados cerca de Rincón de los Sauces. La investigación fue liderada por especialistas del CONICET y el nombre de la especie homenajea a una científica fallecida en 2020.

CUERPO PERIODÍSTICO

Un nuevo depredador se suma al registro de los dinosaurios que habitaron la Patagonia. Un equipo de científicos identificó una especie desconocida hasta ahora en el norte de Neuquén: el Rinconraptor pipoae, un dinosaurio carnívoro que vivió hace aproximadamente 86 millones de años y habría alcanzado los siete metros de longitud.

Los restos fueron encontrados en el área de Cerro Overo, cerca de Rincón de los Sauces, y su descripción científica fue publicada en la revista especializada Palaeontologia Electronica. El trabajo estuvo encabezado por Ariel Méndez, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), y contó con la participación de especialistas de distintas instituciones de Argentina y otros países.

El ejemplar pertenece al grupo de los megaraptóridos, dinosaurios terópodos que se desplazaban sobre dos patas y se caracterizaban por sus extremidades delanteras robustas y sus enormes garras, que podían alcanzar los 40 centímetros. Estas características los diferenciaban de otros grandes carnívoros de la época, como los abelisáuridos, que tenían brazos mucho más pequeños.

Un hallazgo que llevó casi una década de investigación

Los primeros restos aparecieron en 2016, durante una recorrida realizada por personal del Museo Municipal Argentino Urquiza. En aquella oportunidad encontraron algunas vértebras aisladas y registraron la ubicación para regresar en futuras campañas.

La recuperación de nuevos materiales se concretó en noviembre de 2019, cuando los investigadores hallaron parte de un húmero y un fragmento de tibia. El análisis de esos huesos, junto con las vértebras de la cola, permitió establecer características anatómicas diferentes de las de otros megaraptóridos y reconocer que se trataba de una nueva especie.

El trabajo científico atravesó distintas etapas y sufrió demoras por la pandemia de COVID-19. Los materiales tuvieron una presentación preliminar en 2022, mientras que el estudio definitivo fue aceptado en septiembre de 2026.

A partir de las proporciones de los huesos recuperados y su comparación con otros ejemplares de la misma familia, los especialistas estimaron que el Rinconraptor pipoae medía alrededor de siete metros. En la misma zona también aparecieron otros restos atribuidos a megaraptóridos que podrían haber pertenecido a animales de más de ocho metros.

El nombre homenajea a una investigadora del CONICET

La denominación de la nueva especie tiene un significado especial para el equipo científico. La palabra Rinconraptor hace referencia a la cercanía del sitio del hallazgo con la localidad neuquina de Rincón de los Sauces, mientras que pipoae fue elegida en homenaje a Laura Pipo, una investigadora que participó de la campaña paleontológica de 2019.

Pipo falleció en mayo de 2020, antes de que los fósiles pudieran ser preparados y estudiados en profundidad. Por ese motivo, Méndez propuso incorporar su nombre a la denominación científica, una decisión que contó con el respaldo del resto de los autores del trabajo.

Cómo era la Patagonia hace 86 millones de años

El descubrimiento también aporta información sobre la biodiversidad de la región durante el Cretácico Superior. En el ecosistema de Cerro Overo-La Invernada convivían grandes dinosaurios carnívoros con herbívoros de distintos tamaños, además de cocodriliformes, tortugas y otros reptiles.

Uno de los interrogantes que abre la investigación es cómo compartían el territorio los megaraptóridos y los abelisáuridos, dos grupos de grandes depredadores que habitaban la misma región. Los científicos consideran que pudieron competir por los recursos disponibles o desarrollar distintas estrategias de alimentación y ocupar nichos ecológicos diferentes.

La identificación del Rinconraptor pipoae amplía el conocimiento sobre los grandes carnívoros que dominaron los ecosistemas patagónicos hace millones de años y vuelve a destacar la importancia de los yacimientos argentinos para la investigación paleontológica.

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