viernes 30 de octubre de 2026

Tragedia en España

Encontraron muerto a Agustín Randazzo, el segundo argentino fallecido en el choque de trenes

El hombre tenía 51 años, vivía en España desde 2002 y viajaba en el tren de alta velocidad que colisionó en Toledo. Su cuerpo fue hallado el jueves, después de una intensa búsqueda de familiares y amigos. La tragedia dejó al menos 74 muertos y más de 200 heridos.

Agustín Randazzo, el argentino de 51 años que permanecía desaparecido desde el choque de trenes ocurrido en España, fue encontrado muerto este jueves. Su fallecimiento se convirtió en el segundo de un ciudadano argentino en la tragedia ferroviaria que conmociona al país europeo, después de la muerte de Ana Martina Conte Grand, una joven sanjuanina de 32 años.

Randazzo vivía en España desde 2002 y residía en Madrid, donde trabajaba en el área de comunicaciones. El miércoles 28 de octubre viajaba por motivos laborales hacia Sevilla a bordo de una formación de alta velocidad de Renfe. Según la información difundida por sus allegados, ocupaba el coche número ocho, uno de los sectores afectados por el impacto.

Desde el accidente, su familia y su pareja habían perdido todo contacto con él. Su hermano presentó una denuncia por desaparición ante las autoridades españolas y aportó muestras de ADN para facilitar las tareas de identificación. También recorrió centros hospitalarios de la zona para intentar localizarlo entre los heridos.

La búsqueda generó una fuerte movilización entre familiares, amigos y conocidos. El diseñador Roberto Piazza, amigo de Randazzo, fue uno de los primeros en confirmar públicamente el desenlace. La noticia también fue comunicada por su pareja a través de las redes sociales, donde agradeció el acompañamiento recibido durante las horas de incertidumbre.

Con su muerte, ya son dos los argentinos identificados entre las víctimas fatales. La primera fue Ana Martina Conte Grand, oriunda de San Juan y de 32 años, quien viajaba en otra de las formaciones involucradas. Su hermano también estaba en el tren y sobrevivió al accidente.

Un choque que dejó al menos 74 muertos

La tragedia ocurrió en las inmediaciones de Urda, en la provincia de Toledo, cuando un tren de alta velocidad de Renfe colisionó contra la parte trasera de una formación de la empresa Iryo que se encontraba detenida sobre las vías. La violencia del impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones y dejó decenas de personas atrapadas.

El último balance informado por las autoridades españolas contabiliza al menos 74 víctimas fatales y más de 200 heridos. Los equipos forenses recibieron los cuerpos de las personas fallecidas y avanzan con las autopsias y las tareas de identificación. Además, decenas de personas permanecen bajo atención médica.

Qué se sabe sobre las causas del accidente

La investigación técnica comenzó a aportar los primeros datos sobre las circunstancias del choque. Un informe preliminar estimó que el tren de Renfe circulaba a una velocidad de entre 160 y 200 kilómetros por hora cuando impactó contra la formación de Iryo. La velocidad exacta deberá determinarse mediante el análisis de los registros de las cajas negras.

Uno de los puntos centrales de la investigación es una falla en el sistema de seguridad y señalización LZB, que habría obligado a modificar el procedimiento habitual de circulación. A partir de ese inconveniente, el centro de control pasó a gestionar manualmente los movimientos de los trenes en un tramo de la línea.

Las comunicaciones entre los responsables de circulación y los maquinistas también quedaron bajo análisis. La investigación busca establecer por qué se autorizó al tren de Renfe a reanudar la marcha mientras la formación de Iryo permanecía detenida y qué instrucciones recibió el conductor antes del impacto.

Las cajas negras de ambas formaciones ya fueron recuperadas y quedaron bajo custodia de la Guardia Civil. Sus registros serán fundamentales para reconstruir los últimos minutos previos a la colisión. Por el momento, las autoridades mantienen abiertas todas las hipótesis y advierten que todavía no hay conclusiones definitivas sobre las causas ni sobre las posibles responsabilidades.

Mientras continúa la investigación judicial y técnica, España atraviesa jornadas de duelo por una tragedia que golpeó a cientos de familias y que también dejó dos víctimas argentinas.