viernes 9 de octubre de 2026

Fútbol

Sebastián Villa se ofreció a River y dijo que viajaría ya si lo llama Gallardo

Cuando la negociación con Independiente Rivadavia parecía caída por la brecha económica, el propio Sebastián Villa reactivó el ruido con una frase contundente. El colombiano aseguró que jugaría en River y que viajaría “mañana mismo” si recibe el llamado de Marcelo Gallardo, aunque en Núñez sostienen una postura de mercado rígida.
Villa sobre River: “Si me llama Gallardo, mañana mismo viajo”.
Villa sobre River: “Si me llama Gallardo, mañana mismo viajo”.

La historia parecía terminada antes de empezar, pero Sebastián Villa decidió volverla noticia. En medio del mercado de pases y con la negociación entre River e Independiente Rivadavia de Mendoza prácticamente descartada, el delantero colombiano se pronunció en público y dejó una frase que sacudió el tablero: “Si me llama Gallardo, mañana mismo viajo”.

El interés existió. River acercó una oferta cercana a cuatro millones de dólares, pero del otro lado la respuesta fue categórica: Independiente Rivadavia habría tasado al jugador en 12 millones, una distancia que en Núñez consideran imposible de cerrar. Con esa diferencia, la dirigencia dio señales de dar por archivado el tema, al menos en este tramo del mercado.

Sin embargo, la irrupción de Villa le aportó tensión y un condimento político-deportivo: el futbolista no solo expresó su deseo de vestir la camiseta de River, sino que lo planteó como una oportunidad personal y profesional. También habló de su etapa anterior, admitió que Boca quedó atrás y deslizó que su vínculo con Juan Román Riquelme no terminó de la mejor manera, aunque evitó profundizar en el conflicto.

En el plano futbolístico, el colombiano dejó otro guiño que no pasó desapercibido: la chance de reencontrarse con Juan Fernando Quintero. “Sería un honor jugar a su lado”, sostuvo, y se mostró entusiasmado con la posibilidad de relanzar su carrera, con un objetivo claro en el horizonte: volver a la selección de Colombia.

Del lado de River, no obstante, el mensaje interno se mantiene firme. La conducción encabezada por Stefano Di Carlo viene sosteniendo una línea de mercado con presupuestos medidos y contratos atados a productividad, y no estaría dispuesta a correrse de esos márgenes, incluso frente a jugadores que puedan seducir al cuerpo técnico de Marcelo Gallardo.

Así, la “bomba” del verano quedó en una zona intermedia: un futbolista que se ofrece sin medias tintas, un club vendedor que no baja sus pretensiones y un River que, por ahora, no se mueve de su plan. La única puerta que podría reabrir el caso sería un cambio drástico en el precio o una presión decisiva del propio jugador. Por ahora, en Núñez, la página parece dada vuelta.

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