jueves 15 de octubre de 2026

Cultura

El cuarteto fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO

La UNESCO incorporó al cuarteto a la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconociendo su valor social, musical e identitario. El género nacido en Córdoba hace 80 años se consolida ahora como un emblema cultural argentino ante el mundo.
El cuarteto conquista al mundo
El cuarteto conquista al mundo

El cuarteto, uno de los ritmos más emblemáticos de la Argentina y parte inseparable de la identidad cordobesa, alcanzó este miércoles un reconocimiento histórico: la UNESCO lo incorporó oficialmente a la Lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Con esta distinción, el género popular nacido hace ocho décadas en Córdoba se convierte en un símbolo global de diversidad, creatividad y comunidad.

La designación se formalizó en la vigésima sesión del Comité Intergubernamental de la UNESCO, realizada en Nueva Delhi, India. Allí, representantes argentinos defendieron la candidatura resaltando el valor social, musical y afectivo que el cuarteto sostiene desde sus orígenes. El fallo favorable consagra un proceso de dos años impulsado inicialmente por la gestión municipal de Martín Llaryora y continuado por el actual intendente, Daniel Passerini, junto con el Ministerio de Cultura de la Nación y la Cancillería.

El expediente presentado bajo el nombre “Cuarteto, Música, Letra y Danza en la Ciudad de Córdoba” reunió aportes de especialistas, historiadores y protagonistas del género. El documento recuperó su trayectoria desde los bailes barriales de mediados del siglo pasado hasta su expansión nacional, destacando el rol social del “tunga-tunga”, su ritual colectivo y su capacidad para unir generaciones.

La UNESCO valoró al cuarteto como un patrimonio vivo, en línea con la definición aprobada en 2003 para el Patrimonio Cultural Inmaterial: expresiones, conocimientos y prácticas que las comunidades reconocen como parte esencial de su identidad. En ese sentido, el organismo subrayó su evolución constante, su adaptación a nuevos tiempos y la importancia de sus prácticas asociadas: la pista de baile, las señas barriales, los instrumentos y los códigos de pertenencia.

El cuarteto nació en 1943 con una sonoridad marcada por el 2/4 y una mezcla única de influencias criollas y europeas. Aquellas primeras orquestas, con piano, violín, acordeón, contrabajo y voces potentes, encontraron en Leonor Marzano y los pioneros del género a los artífices de un sonido que pronto se volvió parte del pulso cotidiano de Córdoba. Desde entonces, su evolución fue permanente: en los años 70 sumó influencias caribeñas y afrolatinas, incorporó secciones de viento y consolidó un estilo propio capaz de atravesar décadas, censuras y transformaciones sociales.

A esa historia se sumaron figuras que ampliaron su alcance y lo llevaron a los grandes escenarios del país: desde la energía inigualable de La Mona Jiménez hasta el fenómeno nacional de Rodrigo Bueno. Cada artista dejó una impronta que contribuyó a que el cuarteto se mantenga vigente, cercano y profundamente arraigado en la vida popular.

Hoy, los bailes cuarteteros siguen siendo encuentros multitudinarios que mezclan generaciones, barrios y lenguajes propios. Las orquestas, con más de ocho músicos en escena, son parte de un ritual que combina música, danza y comunidad. En la pista, el público sostiene una tradición que se renueva en cada compás del “tunga-tunga”, donde cada paso, seña y coreografía construye identidad.

La declaración de la UNESCO representa un reconocimiento al valor cultural y social del cuarteto, pero también abre una nueva etapa para su preservación y difusión internacional. Para Córdoba y para el país, significa la consagración de un género que dejó de ser solo música para convertirse en un símbolo emocional y comunitario.

Con esta distinción, el cuarteto no solo celebra su historia: reafirma su condición de patrimonio vivo y su capacidad de seguir acompañando la vida cotidiana de millones de argentinos. Desde hoy, su sonido ya no pertenece únicamente a Córdoba. Es parte del patrimonio cultural del mundo.