viernes 9 de octubre de 2026

Seguridad vial

El conductor estaba tan borracho que el alcoholímetro se saturó en la Ruta 226

Ocurrió en un control nocturno a la altura del kilómetro 64,5, cerca de Balcarce. Los agentes lo frenaron por manejar en zigzag y el test de alcoholemia arrojó “desbordamiento de rango” en dos equipos distintos.
Un conductor estaba tan borracho que saturó el alcoholímetro durante un control vial en la Ruta 226
Un conductor estaba tan borracho que saturó el alcoholímetro durante un control vial en la Ruta 226

Un control vial en la Ruta Nacional 226 terminó con la detención de un conductor que, según el reporte del operativo, circulaba con un nivel de alcohol tan alto que los dispositivos de medición no pudieron arrojar un valor numérico. El episodio ocurrió durante la madrugada de este domingo, a la altura del kilómetro 64,5, en cercanías de la ciudad bonaerense de Balcarce.

Los agentes decidieron interceptarlo luego de observar maniobras consideradas de alto riesgo: el vehículo avanzaba en zigzag y a velocidad, con movimientos que comprometían la seguridad del tránsito. Tras detenerlo, constataron signos compatibles con un estado de ebriedad severo: el hombre tenía dificultades para modular al hablar y para descender del auto por sus propios medios.

El momento más llamativo se produjo al intentar realizar el test de alcoholemia. En lugar de un número, el alcoholímetro arrojó un mensaje inusual: “Desbordamiento de rango”. Fuentes del procedimiento explicaron que el equipo se saturó por el nivel de alcohol en sangre. Para descartar fallas técnicas, utilizaron un segundo dispositivo y el resultado se repitió.

Según detallaron desde el control, el alcoholímetro mide en gramos por litro y, ante niveles extremadamente altos, puede bloquearse o no registrar con precisión. En este caso, el procedimiento dejó asentado que ambos aparatos marcaron el mismo mensaje, lo que reforzó la presunción de una alcoholemia muy por encima de los valores habituales.

En la provincia de Buenos Aires rige la normativa de “Alcohol Cero”, que prohíbe conducir con cualquier presencia de alcohol en sangre. El caso, sin embargo, fue considerado por los agentes como un cuadro excepcional por el riesgo que implicó: no solo por la infracción, sino por la dinámica de conducción y el potencial impacto sobre terceros en una ruta de alto tránsito.

El episodio reavivó el debate sobre controles, prevención y sanciones frente a la conducción bajo los efectos del alcohol, una conducta que sigue siendo una de las principales amenazas en rutas y accesos, especialmente en horarios nocturnos y fines de semana.