domingo 6 de septiembre de 2026

Policiales

El hijo de Yiya Murano dijo que sospecha de otras tres muertes previas

Martín Murano sostuvo que, antes del triple crimen por el que su madre fue condenada, habrían ocurrido otras tres muertes “misteriosas” de mujeres mayores. Lo afirmó en una entrevista y adelantó que participó de un documental que, según dijo, se estrenará en Netflix.
"Yiya Murano, la envenenadora de Monserrat".
"Yiya Murano, la envenenadora de Monserrat".

El caso de Yiya Murano, la mujer que quedó en la historia criminal argentina como “la envenenadora de Monserrat”, volvió a instalarse en la agenda pública por un nuevo y delicado señalamiento: su hijo, Martín Murano, aseguró que su madre habría estado vinculada a otras tres muertes anteriores a los hechos por los que fue juzgada y condenada.

En declaraciones difundidas en las últimas horas, Murano describió a esas supuestas víctimas como mujeres mayores, con escaso entorno familiar y que habrían invertido dinero en una operatoria similar a la que, años después, se asoció a los crímenes conocidos. “Me cayó la ficha hace unos años y lo investigué bastante”, afirmó, aunque sin presentar documentación judicial nueva y enmarcando su conclusión en una convicción personal.

El testimonio sumó un dato llamativo: según su relato, dos de esas mujeres residían en el mismo edificio donde vivía Jorge Eduardo Burgos, apodado “el descuartizador de Barracas”, y también cerca de familiares de Murano. El propio entrevistado aclaró que se trata de elementos que, para él, refuerzan sospechas, pero que no constituyen una prueba formal en sede judicial.

Los dichos reabren preguntas alrededor de un expediente que, en lo sustancial, tiene un recorrido conocido. En 1979, tres mujeres —Nilda Gamba, Lelia Formisano de Ayala y Carmen Zulema del Giorgio de Venturini— murieron en un lapso breve y, con el avance de la investigación, se determinó la presencia de cianuro en al menos dos de los cuerpos exhumados. Tras una absolución inicial, la Cámara del Crimen condenó a Murano a prisión perpetua en 1985.

En paralelo al revuelo por sus declaraciones, Martín Murano anticipó que participó en un documental sobre el caso que, según indicó, será estrenado por Netflix, y deslizó que podría haber continuidad de la ficción televisiva dedicada a Yiya, con una reconstrucción “más ajustada a la realidad”.

Por ahora, las afirmaciones del hijo de la condenada se mantienen en el terreno de la exposición mediática. Cualquier avance en la línea de “nuevas víctimas” dependerá de si se formalizan presentaciones ante la Justicia y de si existen elementos verificables que permitan reabrir una pesquisa sobre hechos ocurridos décadas atrás.