Provincia
El Gobierno donó un terreno para construir una iglesia en el sur de San Luis
Después de casi una década de gestiones, la comunidad del Centro de Catequesis Jesús Buen Pastor dio un paso decisivo para concretar el sueño de tener un espacio propio en el sur de la ciudad de San Luis.
El gobernador Claudio Poggi entregó este miércoles al obispo de San Luis, Gabriel Barba, el decreto mediante el cual el Estado provincial donó un terreno de 2.500 metros cuadrados en el barrio Serranías Puntanas. La iniciativa fue remitida a la Legislatura para su ratificación.
El predio está ubicado en la intersección de calle Serranías 4 y avenida Lafinur Sur. Allí se proyecta construir una iglesia, un salón de usos múltiples, un playón y una casa parroquial, con el objetivo de acompañar el crecimiento de una comunidad religiosa que desde hace años sostiene sus actividades sin sede propia.
La historia del centro de catequesis está marcada por la perseverancia. Durante años, sus integrantes realizaron encuentros en espacios prestados y, en muchas ocasiones, al aire libre, incluso bajo los árboles y en días de frío.
“Si trabajan así, bajo el árbol, imagínense bajo techo”, expresó Poggi durante el acto, al destacar la tarea que desarrolla la comunidad en una zona de fuerte crecimiento urbano.
El Centro de Catequesis Jesús Buen Pastor reúne a más de 700 niños, niñas y adolescentes que participan de actividades religiosas y comunitarias en el sector sur de la capital puntana. Hasta ahora, una familia de la comunidad cedía parte de su espacio para que los chicos pudieran realizar encuentros y compartir la merienda.
La catequista Tatiana Vera recordó que el pedido por el terreno comenzó hace nueve años y agradeció la decisión del Gobierno provincial. También remarcó el acompañamiento de familias, vecinos e integrantes de la catequesis que sostuvieron el proyecto durante todo este tiempo.
El obispo Gabriel Barba valoró el esfuerzo de la comunidad y destacó que el futuro templo será resultado de años de trabajo colectivo. Recordó, además, que durante la pandemia, cuando se cerraron las puertas de los colegios, los catequistas continuaron con las actividades al aire libre para no interrumpir el vínculo con los chicos.
Poggi señaló que la zona reúne alrededor de 5.000 viviendas y unas 20.000 personas, lo que representa cerca del 10% de la población de la ciudad. En ese contexto, sostuvo que las actividades religiosas y comunitarias cumplen también una función de contención social.
La donación del terreno abre ahora una nueva etapa para la comunidad de Jesús Buen Pastor. Con la ratificación legislativa pendiente, el proyecto comienza a tomar forma y acerca la posibilidad de transformar años de esfuerzo en un espacio definitivo para la fe, la educación y el encuentro comunitario.