viernes 9 de octubre de 2026

Juicio oral

El padre de Brisa Brizuela admitió conductas violentas y habló de “juegos”

Dante Brizuela declaró ante el tribunal de Villa Mercedes que su hija “siempre fue violenta, pero jugando” y confirmó que una vez le hizo sangrar la nariz. La acusada está imputada por el homicidio de Maximiliano Chávez. Su testimonio dejó contradicciones y tensión en la sala.

La declaración de Dante Ernesto Brizuela, padre de la acusada, aportó uno de los momentos más delicados del debate oral que se desarrolla en Villa Mercedes por el homicidio de Maximiliano Nicolás Chávez.

Ante el tribunal, el hombre sostuvo desde el inicio que la víctima “nunca le cerró”, aunque no logró fundamentar con precisión los motivos. “Era muy nervioso”, respondió cuando le pidieron que describiera al joven.

Interrogado por el fiscal Ernesto Lutens, negó haber visto a su hija con lesiones compatibles con maltrato.

—¿Alguna vez vio a Brisa con lesiones?
—No.

—¿Vio que Maxi le pegara?
—No.

También aseguró que los dolores que ella manifestaba eran “de riñones, espalda o huesos” y no consecuencia de agresiones.

El tramo más significativo de su declaración surgió a partir de preguntas de la defensora Marcela Antequeda.

—¿Su hija era violenta?
—Sí, siempre fue violenta, pero jugando.

Ante el pedido de precisiones, explicó que mantenían una relación física intensa que definió como parte de juegos: discusiones, forcejeos y empujones cuando practicaban fútbol. “Nos gritábamos, peleábamos, jugábamos a la pelota. Es el varón que no tuve”, expresó.

La letrada insistió:

—¿Alguna vez fue agresiva con usted?
—Sí, una vez me golpeó. No sé si fue con el codo. Me lastimó la nariz y me salió sangre.

—¿En qué contexto ocurrió?
—Jugando.

Hacia el final del interrogatorio, el abogado querellante Javier Darnay retomó ese punto.

—Usted dijo que Brisa era violenta.
—Yo no dije que era violenta —respondió el testigo, pese a que minutos antes había utilizado ese término en reiteradas oportunidades.

Darnay le recordó que había reconocido un golpe que le provocó sangrado. El hombre reiteró que se trataba de “juegos violentos” en los que ambos participaban.

Durante su exposición también afirmó que la víctima consumía marihuana, aunque admitió no tener mayores precisiones, y relató supuestas discusiones con la familia Chávez. Algunas de esas afirmaciones generaron malestar visible entre los allegados del joven fallecido.

El testimonio dejó planteada una mirada en la que episodios de agresión física fueron encuadrados como prácticas habituales y sin gravedad. En un proceso judicial donde la violencia en la pareja es un eje central de análisis, esa caracterización no pasó inadvertida.

El juicio continuará en los próximos días con la declaración de nuevos testigos y peritos.