sábado 12 de septiembre de 2026

Economía

El gurú económico cercano a Milei prevé un dólar a la baja y repunte desde mayo

Salvador Di Stefano sostuvo que el tipo de cambio tendería a bajar por mayor oferta de divisas y anticipó un marzo “difícil” por la menor cantidad de días hábiles. También habló de inflación, recaudación y un posible rebote de la actividad hacia mayo o junio.
El pronóstico del economista gurú cercano a Milei: dólar, inflación y actividad económica
El pronóstico del economista gurú cercano a Milei: dólar, inflación y actividad económica

El economista Salvador Di Stefano, identificado como un analista de referencia en el entorno del oficialismo, proyectó un escenario de dólar con tendencia bajista en las próximas semanas y estimó que la actividad económica podría recuperar impulso a partir de mayo o junio, tras un tramo corto de menor dinamismo.

En declaraciones radiales, Di Stefano explicó que el tipo de cambio se mantendría “ofertado” por una combinación de factores que incrementaría el ingreso de divisas: el aporte del sector energético, la liquidación vinculada a la cosecha y las colocaciones de empresas. Bajo esa lectura, el mercado cambiario tendría más oferta que demanda en el corto plazo, lo que presionaría a la baja sobre la cotización.

El economista también puso el foco en el clima financiero previo y posterior a las elecciones. Señaló que en los últimos meses se pagaron costos de una etapa de tensión especulativa y advirtió que la normalización no sería inmediata. “Van a pasar muchos meses hasta empezar a recuperar”, afirmó, al describir el impacto que, a su juicio, tuvo el aumento de la demanda de dólares en agosto y septiembre.

Sobre la economía real, Di Stefano trazó un diagnóstico más prudente para el arranque del mes. Consideró que habrá “45 días por delante difíciles” por el calendario de feriados y por la menor cantidad de jornadas laborales. De acuerdo con su cálculo, entre el 1° de marzo y el 6 de abril habría apenas 21 días hábiles, una dinámica que —según sostuvo— afecta la facturación de comercios e industrias, mientras los costos fijos continúan corriendo.

En ese marco, anticipó un marzo complejo para la actividad, pero proyectó una mejora posterior, con señales más firmes hacia mayo o junio. El argumento central fue que, superado el bache operativo del calendario, el movimiento económico tendría condiciones para recomponerse.

Respecto de las cuentas públicas, admitió una merma en los ingresos del Estado y mencionó caídas reales en indicadores de recaudación asociados al consumo y a la actividad. Sin embargo, descartó que eso ponga en jaque el equilibrio fiscal: estimó que, ante menores ingresos, el Gobierno buscará ajustar el gasto para sostener el superávit.

En cuanto a la inflación, Di Stefano describió un comportamiento dispar: observó subas puntuales en algunos rubros, pero afirmó que empezaban a aparecer señales de retracción en productos sensibles, como la carne, a partir del mercado de referencia de Cañuelas.

Hacia el mediano plazo, mostró optimismo por el desempeño del sector energético y por el atractivo de activos financieros en dólares. En particular, proyectó un ciclo de crecimiento para empresas vinculadas a Vaca Muerta entre 2026 y 2028, ligado a la finalización de obras de infraestructura que permitirían ampliar el transporte y la salida de producción.

Con pronósticos que mezclan cautela de corto plazo y expectativas de recuperación, el enfoque del economista suma una mirada más al debate económico: dólar, inflación y actividad bajo un mismo diagnóstico, con el calendario inmediato como un obstáculo y la energía como una de las apuestas a futuro.