Ciberdelitos
Defensoría y Banco Nación preparan un protocolo para víctimas de estafas virtuales
El crecimiento de las estafas virtuales volvió a encender una alarma en San Luis y empujó una respuesta institucional. El defensor del Pueblo, Guillermo Belgrano Rawson, se reunió con autoridades del Banco Nación para avanzar en un protocolo de actuación que permita mejorar la asistencia a las víctimas y, al mismo tiempo, fortalecer la prevención frente a maniobras de fraude digital.
Desde la Defensoría expusieron que el organismo recibe a diario situaciones vinculadas a accesos indebidos a cuentas, créditos no solicitados y transferencias hechas sin autorización. Según señalaron, los casos impactan con mayor fuerza en personas en condición de hipervulnerabilidad, especialmente jubilados, adultos mayores y personas con discapacidad.
En el encuentro participaron también la coordinadora general de la Defensoría, Julia Moyano Mendoza, y representantes del Banco Nación: el gerente zonal Ariel Piattelli, el gerente de Sector Público Esteban Giannini y el subgerente comercial de la sucursal San Luis Franco González. Allí se revisaron herramientas de seguridad que la entidad ya aplica en operaciones digitales y se acordó avanzar en un esquema de comunicación y atención más ágil.
Belgrano Rawson remarcó que el fenómeno atraviesa a todo el sistema financiero, incluyendo billeteras virtuales, pero advirtió que el Banco Nación concentra un volumen sensible de cuentas por su rol como agente financiero del Estado y por la cantidad de jubilados y empleados públicos que operan allí. En esa línea, explicó que el protocolo apunta a evitar demoras y desorientación en el primer momento, cuando la víctima suele acudir al banco apenas descubre el faltante.
Uno de los ejes centrales será ordenar el circuito de actuación. La Defensoría planteó que el primer paso debe ser realizar la denuncia ante la fiscalía especializada en ciberdelitos para obtener un número de expediente. Con esa constancia, la persona puede volver a la entidad, que activa mecanismos de verificación y seguimiento de movimientos. En algunos casos, indicaron, el dinero logra recuperarse.
Además, las instituciones evaluaron organizar talleres y jornadas de capacitación para prevenir engaños y promover educación financiera, con herramientas prácticas para reconocer estafas, proteger datos personales y usar con mayor seguridad los canales digitales. La experiencia previa de charlas en distintos puntos de la provincia —como terminales y localidades del interior— fue tomada como base para ampliar el alcance.
El diagnóstico es claro: lejos de ceder, las maniobras se multiplican y se vuelven más sofisticadas. Entre los mecanismos más frecuentes figuran promociones falsas, llamados telefónicos, supuestas encomiendas y la solicitud de códigos de verificación que habilitan el acceso a cuentas.
El cierre del trabajo conjunto buscará una respuesta más rápida para el damnificado y, a la vez, un mensaje preventivo sostenido: desconfiar de ofertas “demasiado buenas”, no compartir claves ni códigos, no enviar fotos de documentación y consultar siempre por canales oficiales. En un delito que avanza con velocidad, la coordinación entre organismos y la información a tiempo aparecen como la primera línea de defensa.