sábado 10 de octubre de 2026

Justicia

Condenaron a Felipe Pettinato por la muerte de su neurólogo y no irá a prisión

El Tribunal Oral N°14 lo sentenció a tres años de prisión en suspenso por el incendio en el que murió Melchor Rodrigo. La familia de la víctima cuestionó el fallo y anticipó que apelará la condena.
Condenaron a Felipe Pettinato a tres años de prisión en suspenso por la muerte de su neurólogo
Condenaron a Felipe Pettinato a tres años de prisión en suspenso por la muerte de su neurólogo

Felipe Pettinato fue condenado este lunes a tres años de prisión en suspenso por el incendio en el que murió su neurólogo, Melchor Rodrigo, en mayo de 2022. El fallo fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°14, que lo consideró responsable del delito de incendio culposo seguido de muerte y unificó esa pena con la condena previa que ya tenía por abuso sexual simple.

La resolución cerró uno de los juicios más sensibles de los últimos meses, tanto por la gravedad del hecho como por la exposición pública del acusado. Pettinato llegó a esta instancia imputado originalmente por una figura mucho más severa, la de estrago doloso seguido de muerte, que contempla penas de hasta 20 años de prisión. Sin embargo, durante el debate oral la acusación fiscal cambió de criterio y entendió que no había pruebas suficientes para acreditar intención.

El fiscal Fernando Klappenbach sostuvo en su alegato que correspondía encuadrar el caso como un incendio culposo seguido de muerte. Con ese razonamiento, pidió una pena de cuatro años y siete meses de prisión efectiva. La querella, en representación de la familia de Rodrigo, fue mucho más allá: reclamó 15 años de cárcel al sostener que Pettinato no hizo lo necesario para salvar a la víctima. La defensa, en cambio, insistió con la absolución.

Al momento del veredicto, el acusado volvió a optar por el silencio. Según reportaron los medios que siguieron la audiencia, se negó a pronunciar sus últimas palabras y escuchó la sentencia sin modificaciones visibles en su actitud. El tribunal terminó inclinándose por la postura más benigna de las discutidas en el juicio: consideró que la muerte de Rodrigo fue consecuencia de un hecho accidental y no de una acción intencional.

La causa se remonta al 16 de mayo de 2022, cuando se produjo el incendio en el departamento que Pettinato ocupaba en la calle Aguilar, en el barrio porteño de Belgrano. Melchor Rodrigo murió con quemaduras gravísimas y el caso quedó desde el inicio rodeado de interrogantes sobre cómo se había originado el fuego y qué conducta había tenido el imputado en los minutos decisivos.

Uno de los puntos más relevantes del fallo es que la condena fue dictada en concurso real con una pena previa de nueve meses en suspenso por abuso sexual simple, correspondiente a un expediente tramitado en la Justicia de San Isidro. A partir de esa unificación, el tribunal fijó la pena única de tres años de prisión en suspenso y dispuso además que Pettinato entregue una muestra genética para su incorporación al Registro de Abusadores.

También se ordenó que continúe con sus tratamientos y que mantenga fijado domicilio, condiciones habituales en este tipo de condenas no efectivas. El dato político y judicial del fallo, sin embargo, pasó por otro lado: el tribunal no hizo lugar ni al pedido de prisión efectiva formulado por la fiscalía ni a la pretensión de la querella de una condena mucho más alta.

La reacción de la familia de Rodrigo no tardó en llegar. Tras conocerse la sentencia, la querella manifestó su desacuerdo con la calificación legal y con el monto de la pena, y anticipó que apelará ante Casación una vez que se conozcan los fundamentos completos del veredicto. Para los familiares, la decisión dejó una fuerte sensación de desamparo y de falta de respuestas frente a una muerte que consideran mucho más grave de lo que reflejó la condena.

El caso seguirá abierto, entonces, en la instancia revisora. Pero el primer pronunciamiento del Tribunal N°14 ya dejó una señal clara: la Justicia entendió que no hubo dolo en el incendio que terminó con la vida del neurólogo. Esa conclusión redujo de manera decisiva el alcance penal del proceso y evitó que Pettinato fuera a prisión, en un fallo que, lejos de clausurar la discusión, promete prolongarla en los tribunales.