viernes 9 de octubre de 2026

Tragedia

Una docente murió tras la explosión de un celular que cargaba en un auto

María Lucila Pagani tenía 47 años y viajaba como acompañante cuando el teléfono estalló dentro del vehículo. Sufrió graves quemaduras y falleció horas después en el Instituto del Quemado.
Quién era la docente que murió por graves quemaduras luego de que su celular explotó mientras lo cargaba en el auto
Quién era la docente que murió por graves quemaduras luego de que su celular explotó mientras lo cargaba en el auto

Una docente e investigadora universitaria murió en Córdoba luego de sufrir graves quemaduras tras la explosión de un celular que estaba siendo cargado dentro de un auto.

La víctima fue identificada como María Lucila Pagani, de 47 años, quien viajaba como acompañante en un Renault Sandero cuando el teléfono estalló de manera imprevista y provocó un incendio en el habitáculo.

El hecho ocurrió el domingo por la noche en la ruta provincial E-53, en la zona de las Sierras Chicas, entre Villa Allende y Mendiolaza.

A raíz de la explosión y del fuego dentro del vehículo, el conductor perdió el control, se despistó de la calzada e impactó contra una alcantarilla.

Pagani sufrió quemaduras de extrema gravedad y fue trasladada al Instituto del Quemado, donde falleció horas más tarde. También presentaba una severa complicación respiratoria producto de la inhalación de humo y calor.

El conductor, un hombre de 43 años, sufrió lesiones menores y fue asistido en el Hospital Municipal de Unquillo. Según informaron, se encontraba fuera de peligro.

Pagani era docente de la Universidad Nacional de Córdoba y tenía una reconocida trayectoria académica en el campo de las Ciencias Sociales.

Se había formado en Letras en la Universidad de Buenos Aires, cursó un magíster en Gestión Cultural Internacional en la Università di Genova, Italia, y otro en Comunicación y Cultura Contemporánea en el Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba.

En la Facultad de Ciencias Sociales de la UNC se desempeñaba en la Prosecretaría de Relaciones Internacionales y en la Secretaría de Asuntos Estudiantiles. También desarrollaba tareas de investigación universitaria.

Tras conocerse su muerte, la institución la despidió con un comunicado en el que destacó su compromiso, calidez humana y trayectoria profesional.

“Su aporte fue comprometido, responsable, amoroso e invalorable”, expresaron desde la Facultad, que también resaltó su “inconmensurable calidez y humanidad”.

En el mensaje, sus compañeros recordaron además su vínculo con su familia, su compañero Gera y su hijo Lolo.

Mientras tanto, la investigación busca determinar qué provocó la explosión del teléfono. Entre las hipótesis se analiza si el cargador era de baja calidad o si la batería del celular presentaba algún desperfecto previo.

El caso generó conmoción en la comunidad universitaria y volvió a poner bajo la lupa los riesgos asociados al uso de dispositivos electrónicos y cargadores en espacios cerrados.