sábado 5 de septiembre de 2026

Femicidio

El femicida de Junín fue detenido en un cañaveral tras secuestrar a una nena

Sebastián Bonafe está acusado de asesinar a Mercedes Errapan y escapar con su hija de 7 años. La Policía lo encontró en Pergamino, donde amenazó a la menor con un cuchillo antes de entregarse.
En un cañaveral y con un cuchillo en el cuello de una nena detuvieron a un femicida
En un cañaveral y con un cuchillo en el cuello de una nena detuvieron a un femicida

La ciudad bonaerense de Junín quedó conmocionada por el femicidio de Mercedes Errapan, una mujer de 32 años que fue hallada asesinada dentro de su vivienda. Por el crimen fue detenido Sebastián Daniel Bonafe, acusado además de haber secuestrado a la hija de la víctima, de 7 años.

La detención se produjo horas después en Pergamino, tras un operativo policial de alta tensión. El sospechoso fue localizado en un cañaveral junto a la menor y, según la investigación, llegó a amenazarla con un arma blanca antes de entregarse. La niña fue rescatada ilesa.

La causa quedó en manos de la UFI N°1 de Junín, a cargo de la fiscal Fernanda Sánchez, y fue recaratulada como femicidio seguido de rapto, una calificación que refleja la gravedad de los hechos investigados.

El crimen salió a la luz durante la mañana del miércoles, cuando un llamado al 911 alertó a la Policía sobre la presencia de una mujer sin vida en una casa ubicada sobre la calle Del Valle Ibarlucea al 70, en Junín. Al llegar al domicilio, los efectivos encontraron el cuerpo de Mercedes dentro de la vivienda.

De acuerdo con las primeras pericias incorporadas a la investigación, la víctima presentaba una herida de arma de fuego en la cabeza. En un primer momento, los investigadores preservaron la escena y comenzaron a reconstruir el entorno de la mujer, sus vínculos cercanos y los movimientos previos al hallazgo.

Uno de los datos que surgió en el expediente es que Mercedes era oriunda de Los Toldos y, según la información difundida, cursaba un embarazo. También se estableció que se había separado del padre de su hija y que actualmente mantenía una relación con otro hombre, quien fue demorado preventivamente y declaró que había salido a trabajar temprano.

El avance de la causa tuvo un punto clave en el análisis de cámaras de seguridad privadas ubicadas en la zona. Esas imágenes permitieron reconstruir la secuencia previa y posterior al crimen, y fueron determinantes para orientar la búsqueda del sospechoso.

Según la reconstrucción policial, a las 5:07 el novio de Mercedes salió de la vivienda para ir a trabajar. Apenas unos minutos después, a las 5:11, las cámaras registraron a Bonafe ingresando a la propiedad tras saltar un paredón, vestido con una campera negra y con la capucha colocada.

Casi tres horas más tarde, alrededor de las 7:57, otra cámara lo habría captado saliendo del lugar junto a la hija de la víctima. Ese registro fue decisivo para que los investigadores sostuvieran una hipótesis concreta: el acusado no solo habría ingresado a la casa antes del hallazgo del cuerpo, sino que también se habría llevado a la menor tras el ataque.

Con el sospechoso identificado, la Policía realizó un allanamiento de urgencia en su domicilio. Allí encontró una carta que se convirtió en una pieza central para la investigación, ya que el texto mencionaba detalles vinculados al caso y posibles destinos de fuga.

Entre los lugares señalados aparecían Arias, en la provincia de Córdoba, y Cañada Seca, en Santa Fe. Además, los investigadores secuestraron un teléfono celular y obtuvieron información sobre el vehículo en el que podía movilizarse: una moto Honda Titán 150 cc azul, sin plásticos y con el tanque visible.

Ante la desaparición de la nena, el Ministerio Público Fiscal activó el Alerta Sofía, un mecanismo nacional destinado a acelerar la búsqueda de niñas, niños y adolescentes en situaciones de extrema urgencia.

El seguimiento de cámaras permitió establecer que, después del crimen, Bonafe fue visto circulando en moto junto a la menor sobre la Ruta Nacional 188, a la altura de Obligado, partido de Rojas, con dirección hacia Pergamino.

Más tarde, la investigación determinó que ambos fueron trasladados por un docente que los levantó mientras hacían dedo y los llevó hasta el centro de Pergamino. Luego, nuevas cámaras los registraron ingresando a un kiosco ubicado sobre la avenida de Mayo, lo que permitió acotar el radio de búsqueda.

Con esos datos, la Policía desplegó un operativo cerrojo que incluyó distintos puntos de la provincia de Buenos Aires y alertas hacia Córdoba y Santa Fe. Finalmente, el sospechoso fue localizado en la zona de Alsina y Becerra, en Pergamino.

Cuando advirtió la presencia policial, Bonafe escapó hacia un cañaveral junto a la menor. Allí se vivieron momentos de máxima tensión, ya que el acusado amenazó a la nena con un arma blanca.

Tras una negociación encabezada por efectivos de la DDI Pergamino y personal policial, el sospechoso depuso su actitud y fue detenido. La menor fue rescatada ilesa, una noticia que llevó algo de alivio en medio de un caso atravesado por la violencia y el horror.

La Justicia busca determinar ahora cómo fue planificado el ataque, si el acusado actuó solo y cuáles fueron las circunstancias previas al femicidio. También se analizan denuncias anteriores vinculadas a episodios de violencia y pedidos de restricción que ya formaban parte del historial del sospechoso.

Mientras Bonafe permanece detenido, los investigadores intentan reconstruir cada tramo del caso: desde el ingreso a la vivienda de Mercedes hasta la fuga, el traslado por ruta, la llegada a Pergamino y el operativo que permitió rescatar a la nena.

El crimen de Mercedes Errapan vuelve a poner en primer plano la urgencia de actuar frente a las señales previas de violencia y de fortalecer los mecanismos de protección para mujeres, niñas y niños en situación de riesgo. En Junín, el dolor por el femicidio convive ahora con una investigación que buscará llevar respuestas ante la Justicia.