lunes 7 de septiembre de 2026

Innovación tecnológica

China puso a competir a más de 2.000 robots humanoides en unos Juegos inéditos

Beijing fue sede de la segunda edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides, con 666 equipos de 16 países. Las máquinas participaron en 51 pruebas y mostraron avances que buscan llevar la robótica desde las demostraciones hacia aplicaciones concretas.

China volvió a mostrar el avance de su industria tecnológica con la segunda edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides, una competencia que reunió en Beijing a 666 equipos y 2.056 robots de 16 países. El evento combinó pruebas deportivas con desafíos vinculados a situaciones de la vida cotidiana y el trabajo. 

Las competencias se desarrollaron durante cinco días en el Óvalo Nacional de Patinaje de Velocidad, conocido como la “Cinta de Hielo”, uno de los escenarios utilizados durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022.

En total se programaron 51 pruebas, en las que los robots demostraron sus capacidades para correr, jugar al fútbol y realizar diferentes actividades que requieren coordinación y autonomía. Durante la ceremonia inaugural participaron alrededor de 1.000 máquinas. 

Pero el objetivo del evento va más allá del espectáculo. Una de las principales novedades de esta edición fue el traslado de varias pruebas desde entornos simulados hacia *instalaciones reales*, como fábricas, hoteles y casas modelo.

La intención es comprobar hasta qué punto los robots pueden desenvolverse fuera de los laboratorios y afrontar situaciones similares a las que encontrarían en un ambiente laboral o doméstico. El desafío apunta a transformar a los humanoides de simples prototipos tecnológicos en herramientas capaces de desarrollar tareas concretas. 

El crecimiento respecto de la primera edición también resulta significativo. En 2025 habían participado más de 500 robots, mientras que este año la cifra superó las 2.000 máquinas, lo que refleja la velocidad con la que avanza el desarrollo de esta tecnología en China y otros países.

Algunas pruebas incluso dejaron marcas llamativas. Durante las competencias de atletismo, robots humanoides lograron superar registros históricos de algunas disciplinas humanas, aunque los resultados también estuvieron acompañados por caídas y fallas técnicas que expusieron las limitaciones que todavía tienen estas máquinas. 

La competencia se realizó además en paralelo con la Conferencia Mundial de Robots 2026, donde se exhibieron alrededor de 3.000 productos vinculados con la industria robótica. De esta manera, Beijing convirtió el evento en una vidriera para mostrar tanto los avances científicos como las posibilidades comerciales del sector. 

China considera a la robótica una industria estratégica y viene impulsando fuertemente su desarrollo mediante inversiones, incentivos y competencia entre empresas. Los Juegos Mundiales funcionan así como un espacio para probar tecnologías, detectar fallas y acelerar su llegada a aplicaciones reales.

El desafío que queda planteado es cuánto falta para que estos robots dejen de ser protagonistas de exhibiciones y competencias y comiencen a incorporarse de manera masiva a fábricas, servicios y hogares. La segunda edición de los Juegos dejó una respuesta clara: la tecnología avanza rápidamente, aunque todavía convive con importantes desafíos técnicos.

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