viernes 25 de septiembre de 2026

Justicia

Condenaron a 20 años a la monja Kumiko Kosaka por los abusos del Próvolo

La religiosa japonesa fue sentenciada por siete hechos de abuso sexual contra alumnos sordos del instituto mendocino. Seguirá en libertad porque la condena todavía no está firme, aunque deberá cumplir restricciones mientras avanza la revisión judicial.
Condenaron a 20 años de cárcel a la monja japonesa por abuso de niños en el Próvolo
Condenaron a 20 años de cárcel a la monja japonesa por abuso de niños en el Próvolo

La Justicia de Mendoza condenó a 20 años de prisión a la monja japonesa Kumiko Kosaka por su responsabilidad en abusos sexuales cometidos contra niños y niñas sordos que asistían y residían en el Instituto Antonio Próvolo, en Luján de Cuyo.

La pena fue fijada por el Tribunal Penal Colegiado N°2, integrado por los jueces Gabriel Bragagnolo, Federico Martínez y Juan Manuel Pina González, después de las audiencias de cesura realizadas esta semana.

Kosaka, de 51 años, había sido declarada culpable el pasado 21 de agosto por la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, que revocó la absolución dictada en primera instancia en octubre de 2023.

El máximo tribunal provincial la responsabilizó como autora de cuatro episodios de abuso sexual, entre ellos abusos simples y uno gravemente ultrajante, y como partícipe de otros tres hechos atribuidos al sacerdote Horacio Corbacho, condenado anteriormente a 45 años de prisión.

Seguirá en libertad

Pese a la pena de 20 años, Kosaka no será trasladada por ahora a una cárcel ni cumplirá prisión domiciliaria, debido a que la sentencia todavía no se encuentra firme.

El tribunal, sin embargo, dispuso medidas para asegurar que permanezca sometida al proceso. Entre ellas figuran la entrega de su pasaporte, la prohibición de abandonar Mendoza y una caución de $15 millones, además de controles judiciales sobre sus movimientos.

La defensa de la religiosa ya presentó un recurso extraordinario federal con el objetivo de que la condena sea revisada en la instancia federal. Los abogados cuestionan que la Suprema Corte mendocina haya revertido una absolución previa y también objetan la valoración de las pruebas realizada para establecer su responsabilidad.

Durante la audiencia de determinación de pena, los defensores volvieron a sostener la inocencia de Kosaka.

Del otro lado, el fiscal Alejandro Iturbide y los representantes de las víctimas habían reclamado una condena de 22 años de prisión, además de diez años de inhabilitación para desempeñar funciones en instituciones educativas, albergues o espacios vinculados con menores de edad.

Finalmente, los jueces establecieron una pena de 20 años.

Uno de los capítulos del caso Próvolo

Los abusos cometidos en el Instituto Antonio Próvolo salieron a la luz en noviembre de 2016 y dieron origen a una de las investigaciones judiciales más graves de Mendoza vinculadas con delitos sexuales dentro de una institución religiosa.

El establecimiento estaba dedicado a la educación y alojamiento de niños y adolescentes sordos.

En el primer gran juicio por el caso, el sacerdote Horacio Corbacho recibió una condena de 45 años de prisión, mientras que Armando Gómez fue condenado a 18 años y Jorge Bordón a diez.

Kosaka fue juzgada posteriormente junto con otras mujeres que habían trabajado o desempeñado responsabilidades dentro del instituto. En 2023 todas fueron absueltas en primera instancia, pero la Fiscalía y las querellas recurrieron aquella resolución.

Tres años después, la Suprema Corte provincial mantuvo las absoluciones de las demás acusadas pero revirtió específicamente la situación de Kosaka, al considerar acreditada su responsabilidad penal en siete episodios.

La sentencia conocida ahora cierra la etapa destinada a determinar la pena, pero no pone todavía un punto final al expediente. Mientras la religiosa permanece en libertad bajo restricciones, la defensa continuará buscando una revisión de la condena en instancias superiores.