martes 13 de octubre de 2026

Polémica

Escándalo en la Primera Nacional: le acercaron un celular a Lamolina y anuló un penal

El insólito episodio ocurrió en el empate entre All Boys y Godoy Cruz. Nicolás Lamolina había sancionado penal para el Tomba, jugadores locales intentaron mostrarle la repetición en un teléfono y, tras 23 minutos de interrupción, el árbitro cambió el fallo.
Escándalo en la Primera Nacional: le mostraron un celular con la repetición al árbitro y rectificó un penal
Escándalo en la Primera Nacional: le mostraron un celular con la repetición al árbitro y rectificó un penal

El empate sin goles entre All Boys y Godoy Cruz, por la fecha 33 de la Primera Nacional, terminó convertido en uno de los episodios arbitrales más insólitos de la temporada.

Sobre el final del partido, el árbitro Nicolás Lamolina sancionó un penal a favor del conjunto mendocino por una infracción de Iván Zafarana sobre Axel Rodríguez. La acción, sin embargo, había ocurrido fuera del área.

La decisión desató una protesta generalizada de los jugadores de All Boys. En medio del tumulto apareció un teléfono celular con la repetición de la jugada y hubo intentos de acercárselo al árbitro para demostrarle que la falta se había producido afuera.

La Primera Nacional no utiliza VAR, por lo que una imagen proveniente de un teléfono particular no constituye un mecanismo reglamentario para revisar una decisión arbitral.

Después de una interrupción que se extendió durante aproximadamente 23 minutos, Lamolina modificó su fallo: anuló el penal y reanudó el encuentro con un tiro libre para Godoy Cruz. La expulsión de Zafarana se mantuvo.

Lamolina negó haber revisado la jugada en el celular

Las imágenes rápidamente generaron sospechas de que el juez había utilizado el teléfono para corregir su decisión.

Lamolina lo negó después del encuentro.

“Yo nunca miré el celular”, aseguró en declaraciones a TyC Sports. Según explicó, intentó deliberadamente evitar observar la pantalla porque sabía que utilizar una repetición externa para modificar una decisión habría generado una situación todavía más grave.

El árbitro sostuvo que la rectificación se produjo después de hablar nuevamente con su asistente Agustín Méndez.

Según reconstruyó, inicialmente consideró que la infracción se había producido sobre la línea del área. Méndez, en cambio, le había advertido que la acción era muy ajustada y que no estaba convencido de que correspondiera sancionar penal.

Después del desorden y una nueva consulta entre ambos, el asistente le manifestó que había observado el contacto fuera del área.

Lamolina decidió entonces confiar en esa apreciación y cambió la sanción por un tiro libre.

El celular que encendió el escándalo

La secuencia, de todos modos, dejó una imagen difícil de explicar.

Durante las protestas ingresaron personas que no estaban autorizadas para permanecer dentro del campo y una de ellas intentó acercarle el teléfono al árbitro. Luego, el propio Zafarana también apareció con un celular para mostrar la repetición.

Lamolina anticipó que la situación será informada al Tribunal de Disciplina de la AFA.

La escena generó un fuerte debate porque, más allá de que la decisión final haya sido correcta, la aparición de imágenes externas en medio de una discusión arbitral puso bajo cuestionamiento el procedimiento utilizado para resolver la jugada.

Otro penal polémico para Godoy Cruz

No fue la única controversia de la noche.

Previamente, Lamolina había sancionado otro penal para Godoy Cruz por una supuesta mano de Emiliano Purita. Las repeticiones televisivas mostraron que el balón había impactado en la cabeza del futbolista de All Boys.

Martín Pino ejecutó ese penal para el conjunto mendocino, pero su remate dio en el travesaño y el marcador permaneció 0-0.

Así, dos decisiones arbitrales terminaron colocando a Lamolina en el centro de una noche que tuvo mucho más conflicto que fútbol.

Ocho detenidos antes del partido

La tensión había comenzado incluso antes del encuentro.

En las inmediaciones del estadio Islas Malvinas se produjeron incidentes cuando dos personas alcanzadas por el derecho de admisión intentaron ingresar y fueron rechazadas por el operativo policial.

La situación derivó en enfrentamientos, corridas y agresiones contra los efectivos. Ocho personas fueron detenidas y dos policías resultaron con heridas leves, según el balance difundido después de los incidentes.

El 0-0 terminó siendo casi un detalle. La discusión quedó centrada en una imagen inédita para el fútbol profesional argentino: un árbitro rodeado de protestas, un celular con la repetición de una jugada y una decisión modificada minutos después.

Lamolina sostiene que jamás utilizó esas imágenes y que resolvió la situación exclusivamente junto a su asistente. Ahora, además del análisis arbitral, la AFA deberá evaluar los informes por los ingresos indebidos y un episodio que volvió a poner bajo discusión los controles y procedimientos en una categoría que no cuenta con VAR.

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