sábado 12 de septiembre de 2026

Energía

El Gobierno habilitó más bioetanol en las naftas para amortiguar la suba de los combustibles

La Secretaría de Energía autorizó a las refinadoras a elevar en forma voluntaria el contenido de bioetanol en las naftas hasta un máximo de 15%. La medida busca dar mayor flexibilidad al mercado en medio de la presión internacional sobre el precio del petróleo.
La Secretaría de Energía elevó el límite de oxígeno en las naftas para habilitar mezclas superiores de bioetanol.
La Secretaría de Energía elevó el límite de oxígeno en las naftas para habilitar mezclas superiores de bioetanol.

El Gobierno nacional resolvió habilitar un mayor contenido de bioetanol en las naftas como una forma de amortiguar el impacto de la suba del petróleo sobre los surtidores. La decisión quedó oficializada este viernes a través de la Resolución 79/2026 de la Secretaría de Energía, publicada en el Boletín Oficial.

La norma no cambia el corte obligatorio vigente, pero sí flexibiliza el marco técnico para que las empresas refinadoras puedan incorporar, si así lo deciden, hasta un 15% en volumen de bioetanol en las mezclas de nafta. Para permitirlo, el Ejecutivo elevó el límite máximo de oxígeno admitido en estos combustibles hasta el 5,6%.

Según los fundamentos oficiales, el ajuste responde a que el contenido de oxígeno de las naftas está directamente vinculado al porcentaje de bioetanol incorporado. Por eso, para habilitar mezclas superiores sin alterar las especificaciones de calidad, era necesario modificar ese parámetro técnico.

La Secretaría de Energía remarcó además que el cambio apunta a mejorar la eficiencia de la combustión y reducir emisiones de monóxido de carbono. Al mismo tiempo, aclaró que la adecuación no implica habilitar otros compuestos oxigenados, sino exclusivamente una mayor proporción de bioetanol dentro de la mezcla.

La medida llega en un contexto delicado para el mercado energético. El conflicto en Medio Oriente y la volatilidad del crudo obligaron al Gobierno a buscar herramientas para contener la presión sobre los precios internos de los combustibles. En ese marco, el bioetanol aparece como una alternativa para bajar parcialmente la incidencia del componente fósil refinado en la nafta final.

En los hechos, la decisión les otorga a las refinadoras mayor margen de maniobra. No las obliga a modificar sus mezclas, pero sí les permite hacerlo si consideran que esa composición puede ayudar a amortiguar costos y sostener competitividad en el surtidor. Esa flexibilidad era, precisamente, una demanda del sector ante el nuevo escenario internacional.

En cuanto al gasoil, la resolución no introduce cambios. La especificación técnica vigente ya contempla mezclas de hasta un 20% de biodiésel, por lo que no hubo necesidad de una adecuación adicional en ese segmento.

Así, el Gobierno eligió una salida técnica antes que una intervención directa sobre precios. La apuesta oficial es que una mayor participación del bioetanol permita contener parte del traslado del petróleo internacional al surtidor. La incógnita, ahora, es cuánto de esa flexibilidad se traducirá efectivamente en alivio para el bolsillo.